El cronista Enrique Vega señala que es necesario normar la actividad turística para frenar el deterioro del primer cuadro del Puerto
El Centro Histórico de la ciudad atraviesa un proceso de transformación que exige una vigilancia constante y una regulación estricta, advirtió Enrique Vega Ayala, cronista de la ciudad.
Señaló que, si bien la zona vive un “reavivamiento” comercial, la actividad turística debe estar bajo la mira constante de las autoridades y el Consejo Rector.
La afluencia masiva de visitantes nacionales, extranjeros y pasajeros de cruceros, que ahora mantienen actividad comercial en la Plazuela Machado durante toda la semana, exige que la regulación no sea opcional, sino una herramienta para garantizar que el deterioro no sea “tan rápido ni tan visible”.
Palacio Municipal: Entre la protesta y la precisión histórica
En el primer cuadro de la ciudad existen lugares obligados por los que locales y visitantes transitan diariamente como el Palacio Municipal y el Mercado José María Pino Suárez, siendo el primero uno de los que recientemente registraron pintas en su fachada el 8 de marzo durante la manifestación por el Día Internacional de la Mujer.
En cuanto a la fachada del Palacio Municipal, el cronista ofreció una perspectiva técnica que desmitifica la antigüedad del recinto, señalando que el revestimiento de cantera “estilo Jalisco” data en realidad de los años 70. Sin embargo, el edificio sigue siendo el epicentro de la expresión social.
Estado actual tras el 8M
A varios días de las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, la fachada aún exhibe las huellas de la protesta. Pese a los esfuerzos iniciales de mantenimiento, los estragos son plenamente visibles como daños por limpieza, en los muros y pilares destacan marcas de abrasiones, resultado de los intentos del personal por eliminar las pintas con métodos que han dejado manchas difuminadas y texturas irregulares en la piedra.
Pero no todo el rastro ha sido intervenido, leyendas como “Fuera Rocha” permanecen intactas y con la misma claridad desde el pasado 8 de marzo, convirtiéndose en un punto de atención para ciudadanos y turistas.
Vega reconoció que, debido a su ubicación, cualquier intervención requiere apoyo especializado para no dañar definitivamente el material de cantera.
Mercado Pino Suárez: El Coloso de hierro bajo presión
Respecto al Mercado Municipal “José María Pino Suárez”, una estructura con 127 años de historia, el cronista puntualizó que las intervenciones son una constante necesaria.
Mencionó que en cada administración el alcalde en turno invierte en hacer mejoras de los servicios básicos, entre los que se encuentra la rehabilitación del techo que a causa de las inclemencias climatológicas se ha deteriorado, por lo que debe ser repuesto.
A finales de octubre del 2025 el gobierno del estado inició a través de una empresa la rehabilitación del sistema eléctrico del mercado, lo que implica que este mal necesario afecte a algunos locatarios que cierran sus negocios temprano y a los que quedan abiertos tengan que continuar con sus actividades entre el ruido y el polvo, y el ir y venir de los trabajadores, aunado a eso, el levantamiento parcial del piso y las excavaciones que son cubiertas con cartón provoca que personas adultas principalmente, corran el riesgo de sufrir un accidente.
El impacto de la actividad turística
Enrique Vega indicó que el mayor riesgo actual es la falta de orden en la actividad turística, calificándola como un agente “depredador” que requiere paliativos urgentes.
Del mobiliario urbano, comentó que existe una carencia crítica de botes de basura, lo que deriva en contaminación visual.
Los monumentos que forman parte de la identidad mazatleca, mencionó que están en riesgo a causa de que los visitantes suelen utilizar las esculturas del Malecón de forma inapropiada, acelerando su deterioro.
Y como ejemplo, mencionó el Monumento a la Familia, creado por Antonio López Sáenz, que está en el parador fotográfico de las letras de Mazatlán, en el malecón, y el cual es común que sea utilizado como silla por turistas que se toman fotografías, lo que contribuye a su deterioro.
Con relación al Centro Histórico, reconoció la iniciativa de colocar macetas, ya que estéticamente es atractivo, pero afecta la movilidad.
El exceso de macetas, aunado a los cambios de niveles en banquetas realizados en 2018, han impactado la movilidad peatonal, consideró.
Enrique Vega subrayó que el Centro Histórico debe estar bajo la “mira constante” de las autoridades y el Consejo Rector para garantizar que el deterioro no sea irreversible ante la afluencia masiva de visitantes y cruceristas.
Artículo publicado el 22 de marzo de 2026 en la edición 1208 del semanario Ríodoce.







