En un hecho calificado como histórico, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) inició la reintroducción del lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en la Sierra Madre Occidental, marcando el retorno de esta especie a la vida libre en el estado de Durango tras cinco décadas de ausencia.
El proyecto se desarrolla en la comunidad forestal de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes.
Esta acción fue posible gracias al respaldo unánime de la asamblea comunitaria, que otorgó los permisos necesarios para establecer el programa de conservación en su territorio.
Como parte de los acuerdos binacionales con Estados Unidos y el programa Saving Animals From Extinction (SAFE), el pasado 13 de marzo arribaron los primeros cuatro ejemplares al sitio.
Tras aprobar las inspecciones sanitarias correspondientes, los lobos fueron trasladados a un recinto de preliberación, donde permanecerán de manera temporal para adaptarse al entorno antes de su integración total a la vida silvestre.
Para garantizar el éxito de la reintroducción, las autoridades realizarán un seguimiento intensivo mediante radiotelemetría y monitoreo con cámaras trampa.
Asimismo, se trabajará estrechamente con las comunidades rurales para fomentar la coexistencia entre las actividades productivas locales y la preservación de la fauna.
Este esfuerzo es coordinado por instituciones como la Conanp, Profepa, la UNAM y la UAM por parte de México, en colaboración con departamentos de vida silvestre de Arizona y Nuevo México, así como el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.
Con este paso, el 2026 marca una nueva era para una especie que hace apenas unas décadas se consideraba extinta en su hábitat natural.






