El Gobierno de Venezuela rechazó categóricamente la renovación de la denominada “emergencia nacional” establecida por el Gobierno de Estados Unidos en continuidad con una orden ejecutiva vigente desde 2015.
El Ejecutivo venezolano señaló que la orden ejecutiva 13692 firmada por el entonces presidente Barack Obama y prorrogado el pasado miércoles por el mandatario Donald Trump, “fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del Derecho Internacional, calificando de manera insólita a Venezuela como una ‘amenaza inusual y extraordinaria'”.
La República Bolivariana de Venezuela ha sostenido de forma consistente: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el Gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna nación del mundo”.
En tal sentido, exhortó al gobierno estadunidense a asumir un papel “constructivo y de respeto” en sus relaciones internacionales, instando a abandonar enfoques unilaterales y avanzar hacia una etapa de respeto recíproco, diálogo franco basado en la soberanía, la no injerencia y el beneficio compartido de ambas naciones.







