La mañana de este viernes, maestros, autoridades educativas y alumnos de la preparatoria Emiliano Zapata rindieron homenaje a su compañero Ricardo Mizael, el adolescente de 15 años asesinado el pasado 11 de febrero cuando caminaba a comprar un biberón para alimentar a unos gatitos que había adoptado, tras ser confundido con otra persona.
En el acto estuvo presente Berenice, su madre, junto a otros familiares. En uno de los jardines del plantel fue plantado un árbol en su memoria. Un gesto sencillo pero eterno, para un joven descrito como disciplinado, deportista y solidario.
Una de sus maestras recordó que los gatitos habían sido encontrados en la preparatoria y que Ricardo decidió llevárselos a casa para cuidarlos.
“Soy tutora del grupo donde estaba Ricardo. A él le gustaban mucho los animales; estaba haciendo una investigación sobre el maltrato animal. Había recogido esos gatitos, los mantuvo en el salón y dijo que les daría leche, pero nos comentó que, como estaban recién nacidos, no podían beberla”, relató Paulina Aracely Soto, maestra del adolescente.
“Al otro día se encaminó a comprar un biberón para alimentarlos, pero unas balas asesinas lo derribaron. Nos deja una tristeza muy profunda. Exijo paz y justicia para todos en la sociedad”, añadió.
Sus compañeros escribieron mensajes de despedida en globos blancos que después soltaron al cielo. También reunieron cartas, fotografías y recuerdos en una caja que entregaron a su madre. Ella recibió el obsequio en silencio y agradeció el gesto.

“En esa caja pusimos recuerdos y mensajes. Fue todo el grupo y algunos compañeros de otros salones. Yo le quiero agradecer a Miza, porque fue un gran amigo para mí. Él no se merecía esto; fue una de las mejores personas que he conocido. Lo siento mucho por lo que le pasó, porque jamás hizo nada malo”, comentó uno de los estudiantes.
Durante el homenaje, la madre del joven agradeció a las autoridades que hayan decidido honrar la memoria de su hijo, y agradeció a los jóvenes por su presencia y por haberle brindado a su hijo amistad y cariño como compañeros de escuela.
“Le doy gracias a la escuela de mi niño y a sus maestros. Mi niño es amor y estamos aquí para honrar su memoria. Espero que sus compañeros nos acompañen el domingo. Queremos marchar en su memoria, honrarlo y encontrar paz”, dijo Berenice.








