Berenice López aprieta con fuerza una figura del Hombre Araña. Es uno de los juguetes de su hijo, Ricardo Mizael, el adolescente de 15 años asesinado el 11 de febrero tras ser confundido con otra persona cuando caminaba por la carretera a Imala, a la altura del fraccionamiento Los Ángeles. Desde ahí, hace un llamado a la indignación colectiva.
La madre del joven asesinado, anunció que están convocando una marcha pacífica para el domingo 22 de febrero, a las 9:00 horas. Saldrá de La Lomita y avanzará por la avenida Álvaro Obregón hasta la Catedral, en el centro de Culiacán.
“Tal vez algunos se preguntarán: ¿otra marcha? Sí, otra. Porque estamos hartos de que el Gobernador diga que no pasa nada, cuando sí pasa. A mi hijo le ocurrió este 11 de febrero, pero tengo mi teléfono lleno de mensajes de madres que me dicen que perdieron a sus hijos, que no encuentran a sus hijos. De verdad, es desgarrador”, dice.
La crítica alcanza a los gobiernos estatal y federal. “Es desgarrador que la señora Presidenta, porque no quiero ser grosera con ella, traiga a Salma Hayek y que nuestro gobernador le dé más importancia al Carnaval de Mazatlán”, reprocha.
Berenice asegura que no ha encontrado empatía en las autoridades. “Pido que nos escuche nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum. Para ella fue más importante traer a Salma Hayek que escucharnos, que no se sensibilizó por un niño de 15 años. Soy su madre y estoy destrozada. Para mí estar aquí no es justo, es inaceptable. No he encontrado empatía en ella, la verdad ni en el Gobernador, mucho menos. Y esto no es algo que diga yo: está abandonada la ciudadanía”.
La titular de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, Claudia Zalema Sánchez Kondo, informó este martes que uno de los presuntos autores materiales del crimen ya fue identificado. Sin embargo, la madre del menor sostiene que no ha recibido información oficial.
“A mí no me han dicho nada. No se me ha acercado nadie, ni el gobernador ni la Fiscalía”, ataja.
Antes de concluir, habla de su hijo. Lo describe como un joven sano, deportista, buen alumno y amigo leal. En su escuela, dice, le rindieron un homenaje y sus compañeros le enviaron cartas y flores.
“Sí, hay elementos de seguridad, ¿pero dónde estaban cuando le pasó esto a mi hijo? Él era un buen amigo, un buen alumno. Hoy tuvimos un homenaje hermoso en su escuela. He recibido muchas cartas de sus amigos diciéndome cuánto lo querían. No hay palabras para describir esto. No las hay”.
La marcha, insiste, es un intento por no quedarse en silencio. “Asistan, gente de Culiacán, asistan. Alcemos la voz. Por favor, vamos a marchar, levantemos la voz, porque es lo único que nos queda. El Gobierno no hace nada”.






