Jesús Guadalupe Camargo Loya, joven activista de la comunidad LGBTQ+, desapareció el 8 de diciembre del 2025 cuando se encontraba transitando por la carretera que conduce hacía Sinaloa de Leyva. A un mes de su desaparición, el colectivo de la diversidad de Guasave señala omisiones por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Desde el 2022, año en que se realizó la segunda marcha del orgullo en Guasave, Camargo Loya se había caracterizado por tener una participación activa en el colectivo de la comunidad LGBTQ+ de Guasave, e involucrarse en las causas apoyadas por los colectivos feministas del municipio.
Omisiones
Miguel Eduardo Lino López, presidente del colectivo de la diversidad, señaló que una de las faltas cometidas por la FGE, fue no admitir la denuncia de manera oportuna, argumentando que el denunciante tenía que tener consanguineidad o en su defecto, ser cónyuge de Jesús; sin embargo, la familia del joven de 24 años no presentaba interés en acudir a la fiscalía.
El reporte por desaparición fue aceptado 11 días después del último contacto que se tuvo con él, y aunque en los primeros intentos de denuncia les exigían la presencia de un familiar, quien finalmente la interpuso fue su amiga de la Facultad de Psicología, Érika Mitre.
“Yo fui la última persona que hablé con él, mantuvimos una comunicación por WhatsApp, eso fue el día 8 de diciembre, a las 9 de la noche. Fue la última comunicación que tuvimos, a partir de ahí ya nadie supo más de él…Yo pertenezco a la Facultad de Psicología, soy su compañera de escuela, y soy quien hice la denuncia porque su familia no se acercó a hacerlo”, mencionó Mitre.
Erika afirmó que días después de presentar la delación, las autoridades fiscales entraron en período vacacional, por lo que no existe un avance real en el caso; sin embargo, reconoció que ha recibido llamadas, tanto por personal de la FGE, como de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), para recabar información de Jesús Camargo. El último contacto telefónico lo tuvo el 23 de diciembre con la CNDH.
“La Fiscalía ha estado en comunicación conmigo, sólo que ahora que se vinieron las fechas estas, y ahorita en descanso. Me han estado llamando para hacerme preguntas, para saber más de su vida, y ellos me han estado informando y me han dicho que tienen algo de avances pero que nada en concreto… la última llamada que yo recibí fue de Derechos Humanos de México, para hacerme un interrogatorio”, indicó.
Ausencia de familiares
Al momento de la desaparición de Jesús, parte de la familia nuclear del activista ya no contaba con vida; ya que su padre falleció en el 2024, mientras que su madre y hermana fueron víctimas de feminicidio en el año 2012.
Si bien, Camargo Loya tiene tres hermanos más, estos, al igual que sus tías y tíos, no mostraron interés en acudir a la fiscalía para reportar la desaparición de su pariente; Lino López asegura que se debe al miedo que sienten por el antecedente del asesinato su mamá y hermana.
“Por todos los antecedentes que ya tienen, han pasado por procesos muy difíciles, muy pesados y no están dispuestos ellos a enfrentar esto porque han tenido muchos problemas, entonces ellos decidieron no poner la denuncia, por eso es que los amigos que apreciamos a Jesús estamos aquí”, manifestó el presidente del colectivo de la Diversidad Guasave.
Los feminicidios de su familia
Su madre Natividad Loya de 40 años de edad, y su hermana Edna Yareli “N” fueron asesinadas por la pareja sentimental de su mamá, Felipe Granados “N”, el 4 de noviembre del 2012. En el mismo hecho dejó lesionada de gravedad a Fabiana Morales Urías, media hermana de la víctima mortal.
Granados fue hallado culpable de los delitos de feminicidio, homicidios dolosos con ventaja y homicidio en grado de tentativa con ventaja y recibió una pena de 33 años de cárcel.
En el marco del primer mes de la desaparición de Jesús, el colectivo de la diversidad, en conjunto con colectivos feministas y las rastreadoras de Guasave, llevaron a cabo una marcha que culminó en las instalaciones de la FGE, donde exigieron la presentación de avances, así como la investigación en los antecedentes de hostigamiento hacía Camargo Loya.
“Exigimos una investigación de antecedentes de hostigamiento, que sea transparente, técnica y penal de las denuncias y reportes previos presentados por Jesús, tanto de manera formal como por redes sociales, con medidas cautelares y líneas de investigación abiertas relacionadas para atender”, apuntó Lino López.
El presidente de la Alianza Mexicana de Abogados, Ricardo Beltrán Verduzco, coincidió en que la actuación de la Fiscalía en este caso presenta inconsistencias serias y constituye una omisión, y explicó que, conforme a la ley, las fiscalías tienen la obligación de iniciar una carpeta de investigación de oficio cuando se presume un delito grave, como la privación de la libertad.
“Ellos no deben esperar a que la familia denuncie ni poner trabas. Cualquier ciudadano puede presentar una denuncia y el Ministerio Público debe abrir la carpeta de investigación”, afirmó.
El abogado clasificó como especialmente grave, que la Fiscalía haya emitido la ficha de búsqueda hasta 10 días después, pese a que tuvo conocimiento del caso desde el primer aviso de amigos y medios de comunicación.
“Eso es una omisión grave de la autoridad. Por eso hay miles de desaparecidos y por eso muchas carpetas duermen el sueño de los justos. Las fiscalías tienen la responsabilidad de defender a las víctimas y esclarecer los hechos”, sentenció.
Artículo publicado el 11 de enero de 2026 en la edición 1198 del semanario Ríodoce.






