En Sinaloa los productores liberaron casetas en diversos municipios, y en Guasave fueron obligados a retirarse por un grupo delincuencial
Lo que inició el 27 de octubre como una toma de casetas pacífica en Sinaloa como parte de las manifestaciones impulsadas por el Frente Nacional por el Rescate al Campo Mexicano (FNRCM), terminó en bloqueos, tensiones con transportistas de carga, y un retiro repentino de los manifestantes en Guasave, motivado por “fuerzas mayores”.
El movimiento en Sinaloa comenzó cerca de las 11:00 horas del pasado martes, cuando los productores tomaron las casetas de cobro localizadas en El Pisal, Costa Rica, Alhuey, Cuatro Caminos y San Miguel Zapotitlán, permitiendo el libre paso vehicular por las autopistas; sin embargo, al no lograr que el gobierno Federal se acercara a lograr un acuerdo, las protestas se radicalizaron.
El granero de México excluido
Aunque productores de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, fueron citados para participar en una reunión con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), en la que aceptaron vender la tonelada de maíz en 6 mil 050 pesos, y se les ofreció un apoyo de 950 pesos por tonelada, Sinaloa no logró obtener un acercamiento.
Dentro del acuerdo, no se cumplieron las demandas de los campesinos que proponían establecer un precio de 7 mil 200 pesos por tonelada, y la exclusión del grano del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En el convenio con el gobierno Federal, se les prometió ampliar el programa Cosechando Soberanía para que pequeños y medianos productores puedan ser beneficiarios de un crédito que tendrá una tasa de interés del 8.5 por ciento anual y contar con un seguro agropecuario que los blindará ante desastres o plagas.
Y aunque los productores afirmaron que el precio de 6 mil 050 pesos por tonelada no cubre los costos de producción, los representantes agrícolas de los estados del Bajío, terminaron por firmar una minuta con SADER y la Secretaría de Gobernación (Segob).
Julio Berdegué Sacristán, titular de la SADER, durante la conferencia mañanera del 29 de octubre enfatizó que el acuerdo sólo sería aplicado en los estados de Jalisco, Guanajuato y Michoacán.
En contraste, los movimientos en Sinaloa, estado que por décadas ha sido catalogado como “el granero de México”, no despertaron el mismo efecto en las autoridades federales, pues los productores no fueron convocados a ninguna reunión.
Esta situación fue lamentada por Baltazar Valdez Armentía, presidente de Campesinos Unidos, quien explicó que el fin de la protesta instalada el 27 de octubre, era lograr que, tanto la SADER como la Segob, instalaran una mesa de diálogo con los productores sinaloenses.
“Nosotros estábamos buscando el contacto con el gobierno federal, pero no hubo ninguna notificación de reunión previa para sentar las bases de diálogo”, dijo.
Radicalización
Al ser excluidos de la mesa de diálogo que se realizó el 28 de octubre, los campesinos de Sinaloa tomaron la decisión de endurecer sus métodos de protesta, pasando de liberar el paso en todas las casetas, a bloquear el punto de Cuatro Caminos en Guasave.
Asimismo, los productores, liderados por Valdez Armentía, advirtieron que de no haber avances en ese plazo, las protestas escalarían con la toma de oficinas de aduanas en la frontera, acción que se coordinaría de manera simultánea entre los 22 estados que forman parte del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.
Cuatro Caminos: punto de quiebre
Los integrantes de Campesinos Unidos iniciaron un bloqueo parcial a las 9:30 horas del pasado jueves en la caseta de Cuatro Caminos en Guasave, permitiendo el paso únicamente a autos privados, ambulancias y camiones de pasaje; los vehículos de carga quedarían detenidos por un lapso de 72 horas.
Esta medida fue motivo de confrontaciones con un grupo de traileros, quienes, en punto del mediodía, iniciaron la primera disputa entre ambos grupos, lanzando insultos y advertencias hacía los manifestantes. Mientras esto sucedía había elementos de seguridad; no obstante, estos mantuvieron su distancia del conflicto.
Aunque agricultores y transportistas llegaron a un acuerdo, en el que los manifestantes liberarían el paso por 20 minutos para que una comitiva de conductores de transportes de carga se dirigiera hacía el puerto de Topolobampo y tomarlo en apoyo al movimiento promovido por el FNRCM, la tensión entre los dos bandos no cesó, sino que escaló.
La segunda confrontación llegó cuando no se cumplió con el convenio que se había pactado, ya que, aproximadamente a las 18:00 horas, los traileros comenzaron a usar sus unidades para bloquear el paso en su totalidad, y sin hacer excepciones, como lo habían estado haciendo los productores.
La jornada de protesta del 30 de octubre se caracterizó por su rispidez, pues luego de 10 horas de haber iniciado, presuntamente un grupo armado llegó al lugar y amenazó a los productores para que se retiraran. Alrededor de las 20:30 horas los campesinos concluyeron la manifestación. La versión oficial fue que el cese de la protesta fue motivado por las conmemoraciones del Día de los Fieles Difuntos y el desgaste físico de los participantes.
Posterior al abandono de la caseta, el líder de Campesinos Unidos declaró que los roces presentados con los traileros influyeron en su retiro del lugar, ya que afectó el ánimo de los productores, incluso cuando la tensión disminuyó.
“Todo eso influyó, aunque no hubo una confrontación física, sí se tuvieron varios momentos medio rígidos, pero que logramos controlar y bueno, se logró cambiar el ánimo tanto de ellos como de nosotros los productores”, señaló.
Valdez Armentía añadió que se mantiene vigente la intención de que Sinaloa participe en la toma de la aduana, en la ciudad fronteriza de Nogales el próximo 5 de noviembre.
Artículo publicado el 02 de noviembre de 2025 en la edición 1188 del semanario Ríodoce.







