Familias desplazadas buscaron reunirse con el gobernador Rubén Rocha Moya para atender la necesidad de una vivienda ante la crisis de violencia que las sacó de sus comunidades.
Los desplazados, provenientes de las comunidades como La Vainilla (perteneciente a Culiacán), Badiraguato, Mocorito y las partes altas de Guasave (límites con Chihuahua), se vieron forzados a dejar sus poblados sin llevarse nada con ellos. Se reunieron en el Palacio de Gobierno para buscar respuestas del mandatario.
“Están arrimados con familiares, durmiendo seis, siete gentes en un cuarto, este, sin empleo fijo, eh, y algunos pagando altas rentas. Entonces, ¿qué necesitamos? Pues que ese humanismo del que presume este gobierno, pues sí se ya se traduzca en hechos”, señaló Pergentino Cortés Girón, del Movimiento Antorchista.
Girón expresó que las instancias gubernamentales se han mostrado indolentes ante la situación de las familias que se ven obligadas a abandonar sus comunidades debido a los focos de violencia que se desarrollan en la sierra.
Se señaló a María Inés Pérez Corral, titular de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (SEBIDES), por la ineficiencia que la instancia ha mostrado para atender a las comunidades afectadas.
“Hay angustia, pues, de las familias porque en realidad este enfrentan doble problema: no tener dónde vivir y falta de ingresos. Esa es la realidad, y con una despensa no van a solucionar su problema”, recalcó Girón.
El programa de ahorro previo, anunciado por el gobernador hace dos años y gestionado por la SEVIVE, no avanza, expresó Girón. Las familias que tienen expedientes en la SEVIVE han ahorrado dinero (más de 2 millones de pesos en total), pero no se ha avanzado en la compra o rehabilitación de los predios que supuestamente se entregarían.
Debido a esta falta de acción, la organización Antorchista ha solicitado la intervención directa del gobernador.







