Tras el anuncio del alto al fuego entre Israel y Hamás, miles de palestinas y palestinos desplazados regresaron al norte de Gaza, después de que entrara en vigor el acuerdo firmado.
Las fuerzas israelíes comenzaran a retirarse de algunas zonas del enclave y los rehenes israelíes retenidos serán liberados en un plazo de 72 horas.
Una enorme columna de gazatíes se dirigió hacia el norte, atravesando el polvo, hacia la ciudad de Gaza, la mayor zona urbana del enclave, que fue atacada hacía solo unos días en una de las mayores ofensivas israelíes durante el genocidio.
La madrugada del viernes el gobierno de Israel ratificó el alto al fuego con Hamás, allanando el camino para retirar parcialmente las tropas y suspender por completo las hostilidades en Gaza en un plazo de 24 horas.
Ayer, el jefe de Gaza en el exilio, Khalil Al-Hayya, proclamó “hoy declaramos el fin del conflicto y el inicio de un alto el fuego permanente”, y dijo que el movimiento de resistencia islámica recibió garantías de mediadores y de Estados Unidos que de que “la guerra ha terminado completamente”.






