El pasado 17 de septiembre el secretario de economía, Marcelo Ebrard, lanzó la convocatoria para presentar análisis, propuestas y comentarios a ser considerados rumbo a la revisión del T-MEC en el 2026. Esta es una excelente oportunidad para que todos los sectores manifiesten intereses y le saquen provecho al T-MEC. Sin embargo, hay algunos riesgos de que las consultas no tengan el efecto esperado. Primero, el más importante, que al presidente de los EU parece preocuparle poco la revisión de dicho tratado y que solo Canadá y México están activamente buscándolo, en reuniones como la celebrada el pasado 18 de septiembre en Palacio Nacional entre México y Canadá. Segundo, aunque es una gran oportunidad, muchos sectores tienen poca capacidad de negociación o bien, no saben cómo aprovechar esta apertura.
Cómo se ve la perspectiva T-MEC
De acuerdo con el monitor del T-MEC de la Secretaría de Economía, México ha mejorado considerablemente su posición como principal socio comercial de los Estados Unidos en el último año gracias a las fuertes medidas proteccionistas implementadas por Donald Trump en contra de China.
Entre enero y junio de este 2025, el comercio de Estados Unidos con México creció en 4.2 por ciento alcanzando 432.5 miles de millones de dólares (mdd), de estos, 264 miles mdd fueron exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos y 168 mil millones de importaciones hacia México, por lo que nuestra posición es de ganador neto.
México concentró el comercio global de Estados Unidos con 15.2 por ciento del total de las transacciones estadounidenses mientras que Canadá concentró el 12.9 por ciento y China solo el 7.9 por ciento. Por estados, los tres más importantes en comercio con México fueron Texas (34.4 por ciento), California (11.1 por ciento) y Michigan (10.9 por ciento), el resto de los estados concentran niveles menores al 4 por ciento cada uno. En cuanto a principales exportaciones, México envía principalmente equipo mecánico (26.2 por ciento), vehículos y autopartes (24 por ciento) y aparatos eléctricos (16.4 por ciento).
Preocupa que, en el caso de los vehículos, este 2025 refleja ya los efectos de las políticas agresivas del presidente Trump para reducir la importación de autos fabricados en México, por lo que las exportaciones mexicanas cayeron en -6.1 por ciento. Ello pone alertas rojas en el sector, pues tan solo la industria automotriz generó casi 1.5 millones de empleos directos en el 2023, sin contar los indirectos y más del 30 por ciento de la producción manufacturera total del país.
Aun así, vale la pena destacar que la caída de importaciones desde otros países fue aún mayor, por ejemplo, las compras de autos y autopartes provenientes de Corea del Sur cayeron en 15.8 por ciento y de China en 15.2 por ciento.
En cuanto a los productos agrícolas, hasta junio de 2025 se vendieron a EU 11.7 miles mdd y somos el principal proveedor de bienes de consumo agrícola, concentrando el 47.4 por ciento del total comerciado. México se mantiene en una posición ganadora en términos netos, es decir, vendemos muchos más alimentos de los que compramos en Estados Unidos, sin embargo, seguramente dentro de las negociaciones se verán el tema maíz, del cual somos importador neto y el tema tomate, en el que somos vendedor neto.
En suma, el T-MEC sigue mostrando resultados positivos a pesar de la guerra comercial de Trump. Sin embargo, la revisión del T-MEC, si continúa, buscará seguir afectando la producción automotriz en México y otros sectores clave, que tendrían efectos significativos en el empleo. Por lo que los planes empresariales y negociaciones son verdaderamente críticos para el futuro cercano de nuestro país.
Artículo publicado el 21 de septiembre de 2025 en la edición 1182 del semanario Ríodoce.






