El rápido avance de la Inteligencia Artificial (IA) generativa ha revolucionado múltiples sectores, pero también ha abierto la puerta a nuevas formas de fraude digital. Mediante la creación de imágenes, videos y audios manipulados con estas herramientas, los defraudadores han perfeccionado sus métodos para engañar a los usuarios, obtener sus datos personales y cometer diversos ilícitos, advirtió Arturo Yee Rendón, investigador de la Facultad de Informática Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
El investigador dio a conocer que los fraudes electrónicos han alcanzado un nivel de sofisticación sin precedentes, lo que representa un reto tanto para las instituciones como para los usuarios. Señaló que la suplantación de identidad, mejor conocida como phishing, continúa siendo una de las prácticas más comunes en redes sociales y plataformas digitales.
Una situación particular, expuso, es la relacionada con el uso de la IA para perfeccionar intentos de phishing, en los que los delincuentes buscan obtener información sensible de las personas, como datos bancarios o números de tarjetas de crédito, para realizar compras o retiros no autorizados.
“Este mecanismo, antes detectado con mayor facilidad, ahora es más complejo con el uso de voces, rostros o mensajes generados artificialmente, lo que dificulta distinguir entre lo real y lo falso”, reiteró.

Explicó que las recomendaciones básicas, como no compartir contraseñas ni datos privados, siguen vigentes, pero se deben reforzar con medidas adicionales; mencionó la importancia de habilitar la verificación en dos pasos en redes sociales y servicios financieros, además de revisar cuidadosamente los sitios web que se visitan para evitar caer en enlaces fraudulentos que circulan en plataformas WhatsApp.
Yee Rendón destacó que el futuro de la prevención está en manos tanto de las empresas como de los usuarios, dijo que las organizaciones deben implementar sistemas más estrictos de protección de datos.
Subrayó que, así como la inteligencia artificial ha sido utilizada para crear contenido falso, también se ha desarrollado para detectarlo, y finalizó “la evolución tecnológica ofrece herramientas para identificar irregularidades en imágenes, audios o videos, pero aún se requiere la participación de todas y todos los usuarios”.






