Conflictos vecinales por disputas de áreas verdes, en el limbo legal
Regidores y ambientalistas exigieron que las áreas verdes y de uso común sean vocacionadas en lo inmediato, simultáneamente con la actualización en sustentabilidad urbana de reglamentos de obras públicas y ecología a fin de evitar la depredación con fines de lucro que crea ciudades inhabitables por vicios ocultos en infraestructura municipal. Al vocacionar un terreno, a éste se le asigna un uso adecuado y rentable de acuerdo a sus características.
Lidia Adela Reyes Ley, regidora del Partido Acción Nacional en el cabildo de Ahome, dijo que ahora es común que los alcaldes dispongan de suelos de uso común o áreas de donación para fines particulares que nada tienen que ver con la sustentabilidad urbana, pero también sucede que la población está tomando predios como sus parques desconociendo quiénes son los legítimos propietarios, porque a los particulares les conviene que así sea y al Ejecutivo se le quita una exigencia momentánea de crear áreas de esparcimiento funcionales.
La edil pidió en sesión de cabildo el listado de las áreas de uso común que tiene en dación el municipio, pero 15 días después, el alcalde sustituto, Antonio Menéndez de Llano Bermúdez no respondió oficialmente.
Sin embargo, en ese periodo, él de manera económica envió a un arquitecto a comunicarnos lo que se tiene, pero no hay una respuesta formal y por escrito que precise cuántas áreas de uso común existen, en dónde están, cuál es la superficie, si están en uso o en desuso y si se han vocacionado algunas de ellas.
“Cuando no se tienen esos datos precisos, surgen las controversias vecinales, como las denuncias que estamos recibiendo nosotros y que están detenidas sin solución. No sabemos cuáles son áreas de esparcimiento, cuántas son campos deportivos, qué hay en ellas, o si están destinadas para equipamiento urbano como escuelas, mercados, iglesias, oficinas públicas; mucho menos sabemos cuántas están en uso, atoradas, o están recibiendo cierto tratamiento”, dijo.
Reyes Ley pidió a sus compañeros ediles están muy al cuidado de esas zonas y vocacionar las que ya estén en uso para evitar que queden en manos ajenas a la comunidad.
“No debemos afectar más a la sociedad, que poco a poco va perdiendo sus áreas de esparcimiento, sus canchas, sus lugares en donde hacer deporte o de convivencia familiar y comunal”, mencionó.
“Debemos evitar que se creen más conflictos legales por intereses políticos de quienes gobiernan Ahome hoy y de quienes lo harán en el futuro”.
La regidora comentó que hay desinformación también en cuanto a las zonas que fueron desincorporadas y que fueron vendidas a particulares sin más explicación de que eran lotes sin utilidad pública.
“Eso ya debe de terminar: no más conflicto social por venta, canjes o donaciones de áreas verdes”, reiteró.
Bertha Alicia Núñez, fundadora de Ahome Sustentable y veterana en la conservación de las áreas verdes urbanas, opinó que cualquier propuesta para mejorar la sustentabilidad de Los Mochis debe terminar en los reglamentos ecológicos municipales, para que sean vinculantes para empresarios, autoridad y comunidad.
“Esta muy bien que tal o cual funcionario o el alcalde mismo haga una oferta a la comunidad de que pretenden una ciudad sustentable, pero al tiempo se acaba y no queda en nada, salvo la foto y una nota periodística, y resulta que los empresarios se sirvieron de ese vacío para talar los pocos árboles que quedan en camellones, alamedas y zonas que se cree son de uso común. Las propuestas no deben ser inventadas o a capricho personal, sino bien sustentadas en un proyecto”.
Recordó que la última actualización al reglamento de ecología se dio con el alcalde Álvaro Ruelas, quien llamó a todos los grupos a aportar ideas y plasmarlas en un ordenamiento legal, y luego con Billy Chapman todo se atoró y hasta funcionarias salieron del gobierno, mientras que con Gerardo Vargas Landeros se vivió un retroceso acabando con zonas arboladas completas y permitiendo a los empresarios servirse de vacíos legales para burlarse de la sustentabilidad. Ahora, dijo, falta ver qué trae Menéndez de Llano “cuando acabe todo el relajo político que se cargan”.
Comentó que el tema de sustentabilidad urbana tiene tal reticencia entre los diputados oficialistas que cada intento de actualización de las leyes que ocurre en la Comisión de Ecología termina en altercados.
Tras las controversias vecinales por la destrucción de áreas verdes y la venta de las mismas a particulares para la edificación de viviendas, el Ayuntamiento de Ahome respondió esta semana de agosto con un nuevo plan al que denominó: “Ambiente Verde, que vende”.
De acuerdo a Solangel Sedano Fierro, directora de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano, se trata de una estrategia que promueve la incorporación de vegetación en los entornos comerciales, urbanos y ciudadanos, que busca incorporar el entorno natural a los espacios de servicio para mayor satisfacción al consumidor, elevar la calidad del servicio y generar un impacto visual relajante.
Comentó que muchas obras, especialmente aquellas de inversión y uso comercial, deben vincularse con áreas verdes como parte de su planeación.
Sedano Fierro destacó que esta política también aplica a los establecimientos que ya cuentan con licencia de uso de suelo, pues uno de los requisitos es la integración de espacios verdes en sus instalaciones, principalmente de especies endémicas como amapa, tabachín de la sierra, coralillo, caoba, árbol de lluvia, entre otros.
Artículo publicado el 10 de agosto de 2025 en la edición 1176 del semanario Ríodoce







