Productores agrícolas de distintas asociaciones del estado de Sinaloa, se mantienen en protesta desde ayer lunes en el Palacio de Gobierno para exigir el pago inmediato de apoyos económicos, así como el establecimiento urgente de una mesa de diálogo con el gobierno Federal.
Baltazar Valdez Armentía, presidente de la Organización Estatal Campesino Unido de Sinaloa, reconoció que fueron atendidos por el subsecretario de Gobierno, Rodolfo Jiménez, quien se comprometió a gestionar canales de comunicación con las dependencias federales, entre ellas la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y Hacienda; sin embargo, no han tenido una resolución, ni fecha acordada para entablar diálogo con las instancias correspondientes.
“No queremos que esto se politice. Buscamos una política agrícola real, pensada desde las necesidades de los productores. Queremos sentarnos con representantes federales y otras organizaciones del país para encontrar soluciones de fondo”, expresó.
Lea: Productores exigen pagos atrasados y mesa de diálogo con autoridades federales
Valdez Armentía indicó que la manifestación será permanente hasta que se les cumpla lo solicitado, y si para el jueves 24 de julio, no se cuenta con una respuesta de las autoridades, los manifestantes cerrarán el Palacio de Gobierno, y como última medida de presión, seis productores iniciarán una huelga de hambre el lunes 28 de julio.
“Estamos organizados. Esta es una lucha legítima por la sobrevivencia del campo. No se trata solo de nosotros, sino de la soberanía alimentaria del país”, concluyó
Valdez.
En el pliego petitorio entregado a Jiménez el día de ayer, los agricultores solicitan el pago pendiente del programa de apoyo de 750 pesos por tonelada de maíz correspondiente al ciclo agrícola anterior, el cual pese a que se encuentra en ejecución, aún hay alrededor de 900 productores que no han recibido el recurso.
Además, demandan la entrega inmediata de un segundo apoyo de 200 pesos por tonelada, sin que este dependa de la finalización del primer programa y que se emprenda la asignación de recursos extraordinarios para la producción del ciclo agrícola 2024-2025, afectado por la baja productividad y la caída de los precios de mercado.







