Aunque las lluvias registradas durante la madrugada del primero de julio en el municipio de Guasave, provocaron afectaciones leves en varias zonas rurales y urbanas, principalmente por cortes de energía, la verdadera preocupación del municipio está en la falta de bombas para drenar el agua que pueda acumularse en las zonas más vulnerables.
En el área urbana, el agua alcanzó niveles preocupantes en diez colonias, entre ellas, Labastida, Fovissste, Jardines del Sol, 10 de Mayo, STASE, Ángel Flores, zonas bajas de la Colonia Centro, 2 de Octubre, San Fernando y Ejidal. La acumulación se debió principalmente al colapso de alcantarillas por la acumulación de basura.
Mientras que en las zonas rurales se presentaron cortes de energía, en las comunidades de Las Brisas, Tamazula, Bamoa Pueblo, El Burrión, La Pitahaya, Estación Bamoa, Pitayal, El Mezquitón, La Brecha y La Noria.
Ante esto, el director de Protección Civil, Macario Gaxiola Castro, señaló que en esta ocasión no hubo necesidad de poner en función las bombas, pues la aportación fue mínima, yendo desde los 20 a 30 milímetros.
“Afortunadamente lo que es el suelo estaba muy seco y absorbió rápido. En las zonas bajas hubo corriente normal y se estancó en la parte baja donde no hay ningún domicilio, lo que son las colonias STASE y la San Fernando. No hubo necesidad de bombas, de nada”, explicó el funcionario.
Sin embargo, advirtió que el panorama podría complicarse si las lluvias continúan, ya que el subsuelo ya no tendrá la misma capacidad de absorción: “El suelo ya se mojó. Entonces ya no hay tanta absorción del subsuelo. Ahora el agua va a tender a correr y estancarse, entonces ahí es donde nos pega, donde nos duele”.
Actualmente, el municipio cuenta con tres bombas: una instalada en la colonia STASE, otra en la colonia Magisterial y una más que opera en el módulo de riego de la San Fernando, Pese a ello, ninguna está funcionando a plena capacidad porque falta completar la instalación o dependen de gestiones externas.

SUELO HÚMEDO. Incrementa el riesgo de estancamiento.
La mayor urgencia es una bomba de gran capacidad que gestionaron desde hace meses ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para colocarla en la STASE, una de las colonias con más riesgo de inundaciones, cuyos vecinos han solicitado la construcción de un colector pluvial por más de 20 años.
Gaxiola Castro explicó que el municipio no puede comprar directamente estos equipos debido a su alto costo. “La bomba chica de 6 pulgadas tiene un valor alrededor como de 1.2 millones de pesos. Así tienen un precio considerable”, indicó.
Debido a los altos costos del equipo, el ayuntamiento depende de préstamos temporales de bombas por parte de Conagua, mientras que el municipio se hace cargo del mantenimiento, el diésel y la operación.
Además, reveló que llevan alrededor de tres meses solicitando equipo adicional, sin que hasta ahora tengan una resolución.
Macario Gaxiola Castro insistió en que aunque las primeras lluvias no causaron daños graves, el riesgo está latente si no logran tener a tiempo las bombas necesarias para desaguar. “Trabajamos a marcha forzada nosotros como municipio”, puntualizó al expresar la necesidad de que el municipio cuente con al menos una bomba propia.







