Por unanimidad, el Congreso del Estado tipificó el uso de “ponchallantas” como un delito. La reforma se añadió al Código Penal del Estado y sancionará el uso, elaboración y distribución de estos artefactos con fines delictivos.
Hace unos días, la propuesta fue presentada durante una Sesión Ordinaria, y esta tarde se dio lectura al dictamen, aprobando la reforma que se adiciona al artículo 264 Bis, con penalidades de 3 a 10 años de prisión y 500 días de multa.
La diputada Yeraldine Bonilla Valverde, presidenta de la Mesa Directiva, aseguró que esta medida es necesaria ante la creciente ola de violencia y el uso frecuente de estos artefactos en diversas regiones del país.
Explicó que estos objetos han sido utilizados incluso contra patrullas, y han provocado accidentes en carreteras, calles y caminos rurales, afectando también a ciudadanas y ciudadanos.
Con esta reforma, se busca nutrir al Estado de herramientas jurídicas firmes y eficaces para enfrentar este tipo de conductas que atentan contra la seguridad pública.








