El gobernador Rubén Rocha Moya visitó el bastión del Mayo Zambada, en medio de la pugna entre Chapos y Mayos, y se comprometió a solucionar el que dijo es el principal problema de la zona que es la falta del agua.
El mandatario estuvo en la plazuela de la sindicatura de El Salado acompañado del alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil para entregar obras.
Los habitantes lo recibieron con pancartas en las que pedían pavimentación de calles y denunciaban que tenían semanas sin agua potable.

Pobladores dijeron que al inicio de la pugna entre Chapos y Mayos hubo enfrentamientos y grupos armados por las calles, pero desde hace meses ya no.
Un habitante de la comunidad El Álamo, pueblo natal de Ismael el Mayo Zambada, aseguró que la comunidad está tranquila.
Para allá no se meten, comenta, pero en los pueblos de alrededor sí hubo días en los que había gente armada y balaceras.
Rocha Moya acudió hoy a la plazuela de El Salado para entregar la pavimentación de seis calles, obras de electrificación y 22 viviendas con una inversión de 24 millones de pesos.
En su mensaje dijo que su gobierno está haciendo obras que le sirvan a toda la gente.
El problema principal en la comunidad, indicó, es la falta de agua y anunció que invertirán 60 millones de pesos para hacer una planta potabilizadora que resolverá el problema.
Por solicitud de los pobladores se comprometió a pavimentar las calles Quinta Oriente y La Talega.
Aseguró que su gobierno no desatenderá a la sindicatura de El Salado.









