La muerte de Marta “fue una arbitrariedad de los soldados”: hermano

La muerte de Marta “fue una arbitrariedad de los soldados”: hermano

El comisario de la Isla de la Piedra sostiene que la bala que mató a su hermana Marta en el enfrentamiento en La Urraca, fue disparada por militares

 

En medio del pasmo, el dolor y la impotencia que le produjo la muerte de su hermana Marta Osuna Zataráin, víctima circunstancial de una balacera entre presuntos delincuentes y fuerzas federales ocurrida el sábado 5 de abril, entre el Aeropuerto Internacional Rafael Buelna y el poblado La Urraca, el comisario municipal de la comunidad de la Isla de la Piedra, tiene una certeza indubitable.

“Yo lo único que digo y lo vuelvo a repetir y lo sigo diciendo: ese tiro no fue de los malandrines, fue de los militares”, dijo Bernardo Osuna Zataráin.

Osuna Zataráin cuenta que alrededor del mediodía del sábado 5 de abril su familia salió de la Isla de la Piedra, en su automóvil blanco por la carretera que conduce del Aeropuerto Internacional de Mazatlán hacia la carretera Internacional México-15 Mazatlán-Tepic, con rumbo a la sindicatura de Villa Unión, cuando fueron rebasados por las camionetas en las que huían los supuestos delincuentes de los militares que los perseguían a balazos.

Comenta que el carro donde viajaban cuatro personas adultas y una niña de 6 años, que una de las hermanas de Marta Osuna Zataráin llevaba acomodada entre sus piernas, fue impactado por un balazo disparado presuntamente contra los fugitivos.

“Yo no acepto, no acepto que fue un error de los soldados, fue una arbitrariedad, porque el gobierno debe tener respeto para saber tirar, no nada más que porque va un malandrín por la carretera, pero van miles de carros por la carretera; van tirando, tire y tire sin saber a quien le van a cegar su vida”, critica.

Sostiene que cuando en un convoy son 20 o 30 militares, algunos actúan con precisión y disciplina, pero otros carecen de la mínima ética militar.

“Al carro donde iba mi hermana le pegaron como dos dedos arribita de la placa trasera, en la cajuela, y le salió por el respaldo del asiento y a mi hermana le pegó aquí (toca con su dedo, su nuca) y le salió por acá (mueve su dedo hacia su frente)”, relata.

Aclara que él no viajaba con su familia, pero uno de sus familiares que conducía el vehículo contó cómo los prófugos en sus camionetas los habían rebasado y los soldados disparaban a diestra y siniestra sin ningún miramiento.

“Yo en cuanto vi el carro donde viajaba mi familia, dije: ‘esta bala no es de los malandrines’, porque así como mi dedo de gordo (muestra el dedo pulgar) estaba el agujero, así derechito”, enfatiza el comisario de la Isla de la Piedra.

El informe del Grupo Institucional

El domingo 6 de abril, la Fiscalía General del Estado, en una nota informó: “La investigación de los hechos ocurridos en la comunidad de La Urraca, en Mazatlán, está a cargo de la Fiscalía General de la República”.

El Grupo Interinstitucional informó sobre la agresión a militares un día antes por parte de civiles armados, donde se decomisaron vehículos, armas largas y cortas, y un inhibidor de señal, aparte, cuatro de los presuntos agresores fueron abatidos a balazos, mientras tres de ellos huyeron, durante una persecución a balazos en las inmediaciones de la carretera México 15 Mazatlán-Tepic, a la altura de La Urraca, en la sindicatura de Villa Unión.

El vía crucis del comisario y su familia en la FGR

El comisario de la Isla de la Piedra, vivía un vía crucis para que la Fiscalía General de la República (FGR), le entregara el cuerpo de su hermana Marta, cuando recibió el pésame del gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, y la presidenta municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez, mientras la autoridad federal trataba a la finada no como víctima sino como si fuera delincuente.

“Los de la FGR me dijeron: ‘Aquí no tiene nada que ver ni la presidenta municipal ni el gobierno del estado, aquí es federal; solamente hay que traer los documentos’, yo argumenté: ‘Oiga, pero mi hermana, una ciudadana de bien fue la víctima’, y él no se movía: ‘Es que yo tengo órdenes de entregarla hasta el miércoles, son mínimo tres días aquí’”, narra Osuna Zataráin.

— ¿La FGR no entendía razones de que Marta fue víctima de la balacera?

— Así es, no entendía razones. Aparte de eso oiga, es una canallada que el gobierno federal quiso identificarla como una delincuente, sí, no nos la querían entregar. Es una canallada, es una ignorancia y la ignorancia es violencia que llueve sobre violencia. Sí, oiga, la tragedia fue el sábado, nos la entregaron el domingo o el lunes a la 1:00 de la mañana y nos la entregaron, porque movimos cielo, mar y tierra en todas las autoridades locales, por lo que la familia pudimos sepultarla el lunes 7 de abril, porque su cuerpo no podía soportar otro día más.

Artículo publicado el 13 de abril de 2025 en la edición 1159 del semanario Ríodoce.

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