La gente sale, gasta, reclama sus espacios, pero las pérdidas son millonarias
A cuatro meses del inicio del conflicto entre grupos de la delincuencia organizada, las afectaciones al comercio y a las actividades empresariales han originado un “boom” de cierres de restaurantes y locales comerciales a causa de la violencia y la inseguridad en Culiacán.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reporta pérdidas económicas por alrededor de 18 mil millones de pesos y de 25 mil fuentes de empleo.
El comercio de Culiacán navega a contracorriente para no bajar las cortinas ante una economía comprimida en la que se vende y se compra cada día menos por la escasez de circulante.
Mientras, el estado y la federación son incapaces de restaurar la tranquilidad e implementar programas integrales para la recuperación económica.
Punto de quiebre
Óscar Sánchez Beltrán, presidente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán, dice que a cuatro meses de violencia e inseguridad el comercio se encuentra en un “punto de quiebre”, valorando si continuar o cerrar operaciones.
“No resistiremos más. Si sigue pasando más tiempo, es muy difícil que la economía del sector comercial-empresarial pueda (mantenerse) más… Estamos en un punto de quiebre en estos momentos, donde muchos negocios o propietarios de negocios, están determinando si continúan o no con sus actividades”, expresa.
En los últimos días en Culiacán al menos 15 restaurantes y locales comerciales han cerrado de manera temporal a causa de la inseguridad.
La mayoría de los comercios y restaurantes se han visto afectados por los acontecimientos de violencia que se registran desde el 9 de septiembre de 2024, asegura el dirigente.
“Se encuentra afectado todo el municipio de Culiacán, principalmente aquellos que ejercen actividades nocturnas, pues solamente el 40 por ciento ha logrado reactivarse… Quienes están trabajando por la noche, lo están haciendo con horarios recortados. Máximo, hasta las 10:00 de la noche”, subraya.
Martha Reyes Zazueta, presidenta de Coparmex Culiacán, dice que la inseguridad afecta el desplazamiento de los proveedores, así como los horarios, lo que les impide trabajar al 100 por ciento.
“La inseguridad no nos permite desplazarnos tranquilamente cuando nuestros proveedores van y vienen a los lugares de trabajo. Otras afectaciones son la reducción de los horarios, por lo tanto, las caídas de las ventas… Con el cierre temprano, caemos a un 60 por ciento. Sin embargo, los gastos están al 100 por ciento”, da a conocer.
En este lapso, continúa, se han perdido 25 mil fuentes de empleo.
“Son 25 mil (empleos perdidos), aparte los que se dejaron de generar. Los Oxxos tuvieron que cerrar los (turnos) nocturnos. Eso implicó varios cierres y varias fuentes de empleo. Eso no lo ven ellos (gobierno del estado)”, manifiesta.
Muchos de los empleos perdidos, agrega, son de personas que fueron contratadas por empresas foráneas, pero que su pérdida se refleja en el estado.
“Yo creo que los sinaloenses y los culiacanenses son los que tienen la última palabra, porque ellos van a decir cuando no tengan un trabajo, cuando no puedan pagar sus créditos. Ellos van a decidir si les creen a ellos (gobierno del estado) o nos creen a nosotros”, puntualiza.
Reyes Zazueta asegura que, a consecuencia de la violencia e inseguridad, el sector empresarial registra pérdidas por 18 mil millones de pesos.
“Estamos hablando de 18 mil millones de pesos que nosotros estábamos vislumbrando. Este mes va a ser más crítico, porque quiérase o no, el último trimestre teníamos la esperanza, a pesar de la incertidumbre, de la inseguridad, que diciembre se disparara un poco. Efectivamente, se disparó un poco más del 60 por ciento que ya se venía cayendo desde septiembre”, manifiesta.
Inseguridad, solo uno de los factores
Laura Guzmán Torróntegui, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Culiacán (Canirac), asegura que la violencia e inseguridad no son factores determinantes en la crisis por la que atraviesa este sector y el cierre de algunos restaurantes.
De acuerdo con una investigación realizada por ese gremio a raíz del anuncio de algunos cierres a principios de 2024, dice, arrojó que esta situación se debía al crecimiento informal de negocios de ese giro, al establecimiento de grandes firmas restauranteras con las que es difícil competir y por el bajo precio del maíz, que disminuyó el circulante.
“No le saco a decir que fue el tema de seguridad, pero tenemos que ser conscientes que no toda la responsabilidad está en ello porque se podrían crear expectativas que si mañana ya no hay balas, que ya todo esto vuelva a la normalidad”, asegura.
Entonces, agrega, la inseguridad es solo otra variable más, con mayor intensidad que las otras que ya venían afectando al sector restaurantero.
Economía comprimida
Los dirigentes coinciden en que, a pesar de que en diciembre se tuvo una mayor afluencia a comercios y restaurantes, la gente gastó menos que en otros años.
“Efectivamente se disparó un poco más del 60 por ciento que ya se venía cayendo desde septiembre, sin embargo no fue ni cerquita lo que fue en 2023 la derrama económica. ¿Por qué? Porque la gente tenía miedo, la gente estaba cuidando su dinero. Claro que sí gastó, pero no gastó lo que normalmente se gastaba porque tienen miedo a perder su trabajo o que los vayan a recortar en uno o dos meses más”, expresa la presidenta de Coparmex Culiacán.
La dirigente de Canirac comenta que la gente sí está acudiendo a los restaurantes, pero en menor medida que antes de que empezara este conflicto.
“Hemos observado que, ciertamente, hay una adaptación de los ciudadanos para salir y reclamar ciertos espacios en las calles, sin embargo, estamos observando que el gasto se ha reducido, se ha comprimido la economía, el circulante ha caído y eso es lo que está golpeando a las actividades económicas”, comenta el dirigente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán.
Artículo publicado el 12 de enero de 2025 en la edición 1146 del semanario Ríodoce.





