Un saldo de 179 personas muertas y solo dos supervivientes, lo que supone el peor siniestro de la aviación civil en Corea del Sur.
De acuerdo con las autoridades, a bordo del vuelo 7C2216 de la aerolínea surcoreana Jeju Air viajaban 181 personas, seis de la tripulación (piloto, copiloto y cuatro auxiliares) y 175 pasajeros, de los que 173 eran surcoreanos, en su mayoría personas que retornaban de vacaciones en familia, y dos de nacionalidad tailandesa.
El accidente se produjo alrededor de las 09:03 horas, cuando el avión, un Boeing 737-800 que había partido horas antes del aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok, Tailandia, aterrizó en Muan (290 kilómetros al suroeste de Seúl) sin tener el tren de aterrizaje desplegado y acabó chocando contra un muro, lo que hizo que el aparato estallara.



