julio 24, 2021 10:24 AM

Un policía Elite a juicio por asesinato de jovencitas en Sanalona

CRIMEN EN SANALONA. Demanda de justicia.

El agente del grupo Elite de la Policía Estatal Preventiva acusado de asesinar a dos jovencitas en Sanalona, será llevado a juicio oral.

El policía es Joel Noé, acusado de los delitos de homicidio calificado, homicidio calificado en grado de tentativa, abuso de autoridad y delitos cometidos por servidores públicos.

Lea: Caso Sanalona: ‘Qué hicieron, son unos pendejos’, dice comandante a policías https://bit.ly/2U8sxcC

En el mismo proceso penal está acusado el coordinador del grupo Elite, Carlos Alberto “C”, conocido como “Níquel”, pero por los delitos de abuso de autoridad y delitos cometidos por servidores públicos.

Otros tres agentes involucrados en el homicidio tienen orden de aprehensión.

Las víctimas son Ana Carolina, de 19 años; y Andrea, de 18, quienes fallecieron; y Julio César y Dulce María que resultaron ilesos.

La semana pasada la jueza Lucía Gaxiola dictó el auto de apertura a juicio oral a Joel Noé, quien renunció a su derecho a obtener una sentencia reducida en un procedimiento abreviado.

El inicio del juicio será programado en las próximas semanas y como pruebas presentarán documentos, fotografías y testimonios de policías, peritos, investigadores, familiares de las víctimas, radio operadores y funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y de la Policía Estatal Preventiva.

La Fiscalía General del Estado pretendía llevar a declarar al director de la PEP, Joel Ernesto Soto, pero debido a que fue asesinado el mes pasado, solo darán lectura a una declaración que dio al Ministerio Público.

De acuerdo con la Fiscalía, los agentes dispararon sin motivo alguno en 24 ocasiones al vehículo en el que viajaban los jóvenes y 22 balas impactaron en el automóvil.

En los peritajes se estableció que Joel Noé disparó un balazo, uno de los agentes prófugos en 18 ocasiones; otro de los elementos en dos ocasiones y el cuarto un balazo.

Los agentes dispararon al vehículo con los oficiales fusiles Galil, de origen israelí.

En el auto de apertura quedó establecido que la agresión ocurrió alrededor de las 0:30 horas del 27 de enero del año pasado en el templete de la presa Sanalona.

Los cuatro jóvenes circulaban en un vehículo Honda Accord, cuando se encontraron con un convoy de patrullas de la PEP, desde el que les dispararon.

El convoy iba compuesto por un blindado Stormer y cinco patrullas, encabezadas por el comandante “Níquel”.

Los agentes que dispararon viajaban en la tercera posición abordo de la patrulla POL3638.

Tras los disparos el convoy se detuvo y, según testigos, el comandante “Níquel”, bajó de su patrulla y gritó: “qué hicieron, son unos pendejos”.

Ana Carolina quedó muerta abordo del automóvil, Andrea murió cuando era trasladada a la Cruz Roja; y Julio César y Dulce María fueron detenidos.

Los jóvenes detenidos fueron interrogados por los agentes quienes les cuestionaban quiénes eran y para quién trabajaban y luego los subieron al vehículo blindado.

Nueve horas después fueron llevados ante el Ministerio Público quien se negó a recibirlos por la demora en la puesta a disposición y por detención arbitraria y a las 14:37 horas fueron trasladados a Barandilla por presuntamente alterar el orden en estado de ebriedad.

En el Tribunal de Barandilla no se acreditó la falta al Bando de Policía y Gobierno por lo que fueron puestos en libertad.

Según FGE, la escena del crimen fue alterada por los agentes con anuencia el comandante “Níquel”.

La versión de los agentes era que desde el vehículo les habían disparado y ellos repelieron la agresión. Supuestamente, tras el enfrentamiento del Honda Accord bajó un hombre que corrió, arrojó una pistola y se dio a la fuga por entre el monte.

Los peritajes establecieron que no hubo ningún enfrentamiento y tampoco existió la persona que presuntamente huyó.

Los peritos señalaron que la escena del crimen fue alterada y sembraron la pistola, dos casquillos y pusieron pólvora en las manos de las víctimas para simular que ellas habían disparado.

La FGE acusó que el comandante Níquel permitió que los agentes alteraran la escena del crimen y los informes policiales que señalaban que se había tratado de un enfrentamiento.

El coordinador del grupo Elite fue vinculado a proceso penal por los delitos de encubrimiento por favorecimiento, abuso de autoridad y delitos cometidos por servidores públicos.

En febrero de este año, la FGE quitó el delito de encubrimiento, ya que según sus investigaciones no se acredita que permitió que alterara la escena del crimen.

En marzo, la defensa del comandante solicitó la suspensión condicional del proceso para evitar el juicio pero fue negada por la jueza porque no cumplía con el requisito de que la media aritmética del delito por el que está acusado no supere los cinco años de prisión.

El 8 de junio la defensa del agente solicitó a la jueza sobreseer el delito de abuso de autoridad, sin oposición de la Fiscalía.

La FGE lo acusa de ese delito por no prestar ayuda de manera inmediata a Andrea porque tardaron más de 30 minutos en atenderla.

Según sus abogados, el comandante sí dio ayuda a la joven porque desde el momento en el que ocurrió la agresión reportó a C4 y ordenó a los agentes que le dieran los primeros auxilios y la trasladaran en una patrulla a la Cruz Roja.

La jueza rechazó sobreseer el delito porque es tema que debe resolverse en juicio.

Artículo publicado el 27 de junio de 2021 en la edición 961 del semanario Ríodoce.

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