marzo 1, 2021 6:21 AM

Cine: ‘La misma sangre’

cine-la misma sangre

Se pudiera debatir la diferencia entre usar las manos para asesinar a alguien y evitar meterlas para salvarle la vida, aunque con La misma sangre (Argentina/2020), dirigida por Miguel Cohan, es evidente que las dos situaciones, provocarían, por igual, el remordimiento y la culpa, pero no necesariamente el arrepentimiento.

Para Sebastián (Diego Velázquez) la actitud de su suegro Elías (Oscar Martínez) no es la adecuada de alguien que atraviesa un proceso de duelo. Sin embargo, no sabe cómo abordar a su esposa Carla (Dolores Fonzi), decirle que el comportamiento de su papá es raro y, quizás, oculta información de lo que pasó con su mamá Adriana (Paulina García). A pesar de que guarda silencio por mucho tiempo, considera seriamente dejar de ser discreto, sobre todo cuando ve algunas señales como pruebas contundentes para que Elías sea claro y honesto con su familia.

La película juega muy bien entre el drama, el suspenso y lo policiaco. No se trata de una extraordinaria, pero si de una capaz de atrapar al espectador, hacerlo pensar, mantenerlo entretenido y a la expectativa de principio a fin, por la destreza de su director en narrar la historia como como un rompecabezas en dos tiempos y desde dos perspectivas, con el afán de complejizar un poco la trama o, por lo menos, de tardarse un tanto más en revelar los motivos, las razones y los porqués de sus personajes.

La habilidad del realizador que escribió la cinta junto a su hermana Ana Cohan, con base en una idea original de él, ella y Walter Rippel, es recrear acertada y creíblemente a un matrimonio con habilidades para guardar las apariencias: de la puerta hacia afuera, en lo público, ante los demás, todo se encuentra en orden y no hay ningún problema, pero hacia adentro, en lo privado, cuando están solos en casa, la realidad es otra, una que ni de lejos sospechan las hijas, para quienes sus padres son un ejemplo.

Con un elenco de primera, el filme disponible en Netflix se luce con una puesta en escena de alto nivel en la que Martínez interpreta a la perfección a ese hombre conflictivo, detestable, astuto para envolver, mentir y convencer, que a la vez logra, por momentos, provocar simpatía; Velázquez no expone mal su discurso, pero sus gestos y, más que nada, su mirada dirige magistralmente al público a donde debe ver si es que quiere descubrir lo que, en verdad, sucede; Fonzi comienza discreta, sin sobresaltos, aunque hacía el final de la historia su personaje toma una fuerza que la lleva a perdurar en la mente del espectador, quien lo mismo la critica que la compadece; y García es muy creíble como esa esposa enfada y harta hasta el cansancio, de los abusos de su marido.

Uno de los reclamos a La misma sangre es que el personaje de Diego Velázquez tiene todos los elementos suficientes para ponerse al tú por tú con el de Oscar Martínez, pero no lo hace y termina como un entrometido o un frustrado aspirante a detective, por lo que, en ese sentido, la debilidad de la película se acentúa en su lado policiaco, el cual queda opacado por el estratégicamente bien fotografiado (por Julián Apezteguia) drama, que pone en tela de juicio la ética y la moral que se vive al interior de las familias. No se la pierda… bajo su propia responsabilidad, como siempre.

Artículo publicado el 06 de diciembre de 2020 en la edición 932 del semanario Ríodoce.

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en email
Email
RÍODOCE EDICIÓN 944
28 de febrero del 2021
GALERÍA
Emma Coronal, esposa del 'Chapo' Guzmán en Juicios
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos