diciembre 4, 2020 10:29 AM

Colonia Las Cucas, rezagada de la obra pública en Culiacán

arroyo piojo ducto

Fernando lleva una cartulina color naranja en sus manos. La sostiene justo a espaldas del alcalde Jesús Estrada Ferreiro. La denuncia lleva años y las administraciones van y vienen, pero nadie le resuelve. Su colonia se sigue inundando.

Intrincada al norte de Culiacán, las Cucas apenas son separadas por unos metros del margen izquierdo del río Humaya al poniente, y al oriente por las colonias 6 de enero y Lombardo Toledano. Toda el agua de las zonas aledañas se estanca en dicho sector. Y Fernando dice estar cansado de tocar puertas.

Hace casi un año, la obra de desfogue del arroyo del piojo dio inició y con ella la intención de desviar el cauce al río Humaya. Y la parte más esencial de la obra atraviesa las Cucas, y más que temor por parte de los vecinos, está la decepción del por qué no se les tomó en cuenta para mitigar al agua que tanto les azota año con año.

“La obra que se hizo por parte de gobierno del estado no fuimos consultados, cuando fuimos a ver la obra y le preguntamos a los ingenieros éstos nos contestaban que no sabían, que era una obra del gobierno del estado”, explica Fernando.

Es casi el mediodía y Fernando camina por la terracería de las calles de las Cucas. Explica afanado cómo es que han pasado las administraciones y nadie atiende sus demandas. Las calles han tenido que elevar su nivel y las casas quedan debajo, hundidas. En algunos sectores es segura la inundación.

La obra lleva una inversión de 140 millones y fue adjudicada de manera directa a PRECASIN, empresa del gobierno del estado que recientemente fuera señalada de actos de opacidad por parte de la organización Iniciativa Sinaloa. Y eso Fernando lo sabe, y por eso ahora sus dudas se convierten en sospechas.

“Te comento esto porque si hubiéramos sabido nosotros les habríamos planteado las necesidades que tenemos en la colonia de inundaciones, y esa agua fluyera junto con la del arroyo del piojo hacia el río y nos habríamos evitado los encharcamientos que hoy tenemos”, añade el vecino.

La colonia de apenas unas 10 manzanas y absolutamente todas excepto un par de calles son de terracería. Las “beneficiadas” con concreto hidráulico son las vías por donde debajo del suelo atraviesan los tubos que desviarán el cauce del arroyo del Piojo, metros al oriente.

La obra dio inicio el 16 de enero en la colonia Lombardo Toledano, justo en los límites con la colonia El Mirador. Ahí, el gobernador Quirino Ordaz Coppel y el alcalde Jesús Estrada Ferreiro dieron el banderazo de inicio de estos trabajos.

Debajo de la tierra pretenden desviar a través de mil 620 metros el caudal del arroyo hacia el río y así evitar inundaciones. El boletín señala que buscan “dar seguridad y tranquilidad a los habitantes de estas dos colonias (Lombardo y Mirador), más la 16 de Septiembre, Los Alamitos, 6 de Enero, y Juan de Dios Bátiz. Nada de las Cucas.

“Queremos un estudio hidrológico para que nos digan cómo podemos solucionar y para donde aventar el agua fluvial. Las Cucas es la parte más baja de toda esta área porque aquí antes eran ladrilleras pero eso no es excusa para no darle solución al problema fluvial”, critica Fernando.

El vecino señala que le ponen de pretexto que el agua no se entuba por temor a una creciente del río y el agua se regrese. Pero él ya no cree en los funcionarios.

“Lo único que cuidan es el dinero y hacen las obras cuando a ellos les conviene nada más, si no les conviene simplemente son pretextos, dicen que no hay dinero pero todos pagamos nuestros impuestos, sabemos que sí hay dinero”.

A un año de iniciada la obra deja secuelas en la escuela primaria José Vasconcelos en la colonia Lombardo Toledano. Ahí, la barda perimetral está al borde del colapso y la humedad del patio es constante, y con ello, un lugar insalubre para los niños y niñas que ahí estudian.

Ahí, integrantes de la sociedad de padres de familia solicitan al gobierno estatal aproveche las obras del desfogue del arroyo para dar solución al problema de las aguas. Reunieron 400 firmas y le hicieron llegar un documento con solicitudes, donde la principal es que el agua no se apodere de la escuela.

Y mientras tanto, a finales de noviembre la naturaleza les dejó un nuevo recordatorio a vecinos del sector. El agua duró en algunos casos más de ocho horas en evaporarse, y en otros, hasta una semana, sobre todo en las Cucas.

La exigencia es colocar rejillas a la avenida Velina León de Medina, calle que en tiempos de agua se vuelve un cauce muy peligroso que no tiene parada alguna y recolecta agua de cuatro colonias del sector.

También las calles Arnulfo Rodríguez y Miguel Ontiveros donde se hace una laguna de 60 centímetros de altura, según los vecinos, y que ha durado hasta tres meses ahí y ni el ayuntamiento ni el gobierno del estado han realizado obra para mitigar el daño.

“Estamos a merced de lo que digan los prepotentes del Ayuntamiento, estuvieron aquí trabajando una semana, les dije que pararan los trabajos porque estaba lloviendo y estaban haciendo un cochinero, ¿y qué pasó?, tuvieron que llevarse todo ese lodo, gasto de maquinaria y de todo lo demás y es un esfuerzo de dinero para que esta gente haga lo que le dé la gana”.

A un año de iniciada la obra, entre la opacidad y la carencia de fiscalización, no se vislumbra que se concluya en el corto plazo, y mientras tanto los vecinos ruegan porque no caiga más agua en la ciudad.

Artículo publicado el 29 de diciembre de 2019 en la edición 883 del semanario Ríodoce.

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RÍODOCE EDICIÓN 931
29 de noviembre del 2020
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