diciembre 12, 2019 11:58 pm

Historias que se repiten

secuelas balaceras cuartoscuro 1

Quirino Ordaz sigue tejiendo fino para quitar el tema de Culiacán y el jueves 17 de la agenda nacional. Olvida que no es un tema solo mediático, aunque coyunturalmente por ahora así se vea.

Lea: ¿Esto es todo Culiacán? https://bit.ly/2Qd5yZM

Es profundo, omnipresente, real, doloroso. Como no existe una sola forma de llamarlo, tampoco hay un camino único para enfrentarlo. Y se reúne con empresarios que suman medio PIB de Sinaloa, con dirigentes de la Iniciativa Privada que conocen la microeconomía, con comunicadores y con los dueños de medios, con los poderes establecidos. Propone, escucha, y compromete a un plan.

El gobernador, como muchos otros que se creen alejados de los tentáculos, quiere darle vuelta a la página, no toma en cuenta que justamente eso es lo que siempre se hace: Pa’delante, en Sinaloa hay gente buena y somos más, hagamos una marcha vestidos de blanco, hablemos de otra cosa, cambiemos la narrativa. Tenemos campeones olímpicos, pintores, científicos… ¿y?

Otra vez evitamos hablar de lo que incomoda. Volteando la cara para el otro lado no deja de existir el narco y su poder. Metiéndose cada quien en lo suyo no es un antídoto para estar a salvo.

Los saben con gran dolor los LeBarón. Le queda claro a Isabel Cruz y sus sabuesos guerreras. A la familia de Noé que murió en el fuego cruzado aquel jueves 17… A Sandra Luz Hernández asesinada en una trampa. A la familia de Javier Valdez. A los padres de Ulises. Es una cita interminable.

Y es entonces cuando se va concesionando el espacio. Y el cuñado de un narco poderoso es diputado local, y luego federal. O la pareja del Chapo se atreve a pasar fronteras, también quiere una curul, y la obtiene; porque hay dirigentes partidistas que se doblan, porque hay padrinos que ayudan en los trámites. Por eso también el narco del pueblo se atreve a comprar la candidatura y se sienta en la silla de Alcalde; entonces el gobernador se tomará fotos con él, aunque sepa que es narco, y estrechará su mano y comerán juntos. Será más fácil que el candidato a Alcalde acepte unos millones de pesos para sacar adelante el proyecto. Luego les concede obras públicas a la empresa lavadora que le imponen. Como no hay fronteras, el jefe mayor puede proponer al Jefe de la Policía, porque al final no hay blancas palomas.

No solo concesionamos el espacio, nos arrinconamos. Dejamos solas a las madres que rascan la tierra buscando a sus hijos (es su problema). La Fiscalía hace como que investiga, los Ministerios Públicos hacen como que integran una carpeta, los jueces esperan plácidamente. Como si lo que enfrentan ellas no fuera también nuestro dolor. Como si a nosotros no pudiera pasarnos. Y dejamos que la Fiscalía sea indolente, omisa; no nos importa que las acusaciones sean contra la misma autoridad, que el propio encargado de muchas desapariciones sea el jefe policiaco.

Volteamos a otro lado. Y esos grandes empresarios con quienes se reunió Quirino Ordaz venden en sus concesionarias los autos de lujo al contado, esos que cuestan 3 millones de pesos, aunque existan restricciones legales para compras de esos montos. Los constructores venden casas igual, al contado. Los notarios obvian trámites y documentos, escrituran a nombres de terceros o cuartos. Así va la cadena. Luego se quejarán de la violencia y se pondrán del lado de los buenos.

Margen de error

(Sirve-no sirve) No es que no sirva de nada marchar. No es que no sirva de nada que desde el gobierno se pretenda bajarle a la atención del jueves 17 y la ciudad tomada. Sirve. Solo que seguimos sin comprender que no únicamente eso podemos hacer.

Si el gobierno federal se arrodilló aquel jueves fatídico, imaginemos cómo queda en el abandono un Alcalde. O cómo se siente desamparado un gobernador. El sistema que tenemos no protege a nadie, al contrario, lo manda al matadero. Literal. El sistema abandona al juez tanto como al policía de la esquina.

La sociedad tampoco arropa a nadie: ni al defensor de alguna causa ni a quien conforma un colectivo. Al contrario. Por eso Esperanza Hernández, la líder de los desplazados por la violencia, tiene que tragarse que la victimice de nuevo el joven Secretario de Desarrollo Social, Ricardo Madrid, en cada reunión donde reclama apoyos. O soportar las groserías del subsecretario de Quirino Ordaz, Marco Antonio Osuna. La empatía no existe en ellos. Los empleados que ofenden a los patrones, que somos nosotros. Y su jefe los asciende. Los premia.

Mirilla

(Liliput) Las dimensiones del problema requieren hombres y mujeres de otro calibre en la vida pública. No estos liliputienses. Aunque así como no hay un solo camino para enfrentarlo, no es tampoco un asunto solo de hombres y mujeres en la cosa pública, sino la construcción de un sistema que hasta ahora hemos sido incapaces de armar. En nuestra incapacidad cargamos nuestro fracaso.

Se equivoca quien piense que es un asunto de héroes y villanos, de buenos y malos como en un comic. O de mártires que se inmolen y entreguen su vida.

Nadie en el mundo erradica la violencia que rodea a los negocios ilícitos en su conjunto, no solo los de las drogas. Lo que se puede alcanzar es disminuir la violencia a un nivel que permita la convivencia. Sin ingenuidades o rutas falsas, al mismo tiempo con valentía institucional y firmeza de quienes encabezan las instituciones.

Deatrasalante

(El costo) La inutilidad. Los funcionarios y funcionarias blandengues. La falta de continuidad, sumada a la corrupción y tolerancia de ella, cuestan vidas. Cada Procurador incompetente, cada policía que rinde cuentas al narco y no al ciudadano, cada Alcalde o Gobernador que lo permite, son parte del problema, no de la solución.

Esta una historia repetida de oportunidades perdidas. Una y otra vez (PUNTO)

Columna publicada el 10 de noviembre de 2019 en la edición 876 del semanario Ríodoce.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

One Response

  1. Desde mi punto personal es importante que se cumplan funciones, es importante que a la sociedad se de lo que merece que los gobiernos cumplan su función. Porque no existen sueldos bien pagados porque a los empleados de mostrador o repartidores no tienen un sueldo digno porque no se tiene un sueldo de digamos unos $300.00 diarios, que les alcance para comprar un kilo de carne y tortillas diarias, esto haría que muchos jóvenes no se vayan de puchadores o alcones, porque en la educación realmente quiten los pagos que los estudiantes se vayan directo de primaria a secundaria de secundaria a prepa de prepa a la universidad que se pongan obstaculos para que estudien, que se acepte toda la matricula.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RÍODOCE EDICIÓN 880
08 de diciembre del 2019
GALERÍA
Cientos de feligreses acuden a La Lomita a celebrar a la Virgen de Guadalupe
COLUMNAS
OPINIÓN

LO MAS VISTO

El Ñacas y el Tacuachi
ENCUESTA

Crees que el expresidente Felipe Calderón tenía conocimiento de los sobornos que el Cártel de Sinaloa le daba a su exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, como señala EU?

BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

OPINIÓN DEPORTES

DEPORTES

viral