martes, enero 31, 2023
  • 00
  • Dias de Impunidad

Vizcarra versus Malova. La revancha

 

 

vizcarra y malova

 

 

Jesús Vizcarra y Mario López Valdez están enfrentados de nuevo. Irreconciliables, no cabe en ellos el acuerdo. Ambos, con peso de poder en la decisión del candidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa —Vizcarra hasta el contendiente podría ser de nuevo, porque todo puede pasar- y Malova tratando de imponerse como criticó hace cinco años.

No pueden ganar los dos, como sucede en una negociación política y contienda democrática por el poder. Tendrá que imponerse solo uno. En el mejor de los casos, algún Salomón podría lograr el cambio de rieles en la vía de los trenes y evitar el gran choque de la revancha. Porque la decisión completa no está ni en uno ni en otro, solo tratan de potenciar el poder de cada uno y ser de mayor influencia, cada uno donde puede y como puede.

En política, como en la vida misma, no hay derrotas completas ni victorias eternas: En 2010 Vizcarra creyó haber ganado a principios del año, el PRI lo nominó como su candidato. Malova, mientras, se pensó derrotado. Unas semanas después, forzados, y sin mirarse las caras, se dieron la mano en el primero de los dos debates organizados por la autoridad electoral. Eran contrincantes. Los papeles se invirtieron.

Nadie sale ileso de una sucesión a la gubernatura. Vizcarra se autoexilió por varios años y Malova ejerció el poder a placer.

Vizcarra, no se olvide, es un empresario. No es un político, ni un hombre de Estado. De ser eso, un político, en estos cinco años de Malova hubiese participado en política siendo factor de crítica y contrapeso al ejercicio del poder del gobernador. Pero no, se escondió en una madriguera y solo alimentó la relación con el Presidente —que por supuesto, no es un asunto menor—. Es la relación con Enrique Peña el real poder de Vizcarra. Aunque nadie sabe hasta dónde llegará.

A estas alturas, el PRI ya ofreció un par de avisos de cómo se decidirán los candidatos. En Durango, también con un desfile de aspirantes e igualmente grupos de poder enfrentados. Salieron sin sorpresa con el candidato de unidad —unos dicen que al viejo estilo del PRI, pero se trata en realidad de la esencia en el PRI—.

En medio de la lucha de grupos por el poder. En la revancha de Vizcarra versus Malova, los ciudadanos con una decisión parcial están en medio.

Porque en este caso, como en la mayoría de estas crudas luchas por el poder, no se trata del enfrentamiento de dos proyectos de Sinaloa. No conocemos, nadie, dos ideas encontradas sobre el desarrollo del estado, la valoración de las condiciones actuales y la ruta de viaje. Se trata, apenas, de dos grupos de interés. En ese afán reduccionista, con las miras enanas de los políticos que nos han tocado, solo se trata de la imposición de un nombre ¿Cuál es el nombre que podrá llevar los intereses de quienes luego serán sus cómplices?

 

Margen de error

(Ahora sí, a la mitad) El presidente Enrique Peña Nieto está justo a la mitad. Convendría más que una enésima relatoría de los tres años que pasaron, una mirada a los tres que faltan. Que su sexenio solo duró año y medio y que el otro año y medio —después de Ayotzinapa y la Casa Blanca— se desmoronó es un tema de historia que siempre tiene manchas de sangre y platos rotos.

Pero que apenas a la mitad se muestre como un presidente en un laberinto, perdido, es la preocupación. Tratando de pegar la cristalería rota, Peña Nieto sigue sin reconocer que no hay vuelta atrás.

Ayotzinapa se carga de significado cada vez más por la inutilidad de un Estado en su conjunto, penetrado hasta el hueso por el crimen; y la Casa Blanca porque la corrupción alcanza la cabeza más alta del país.

 

Mirilla

(Sinaloa) En las noticias mundiales Sinaloa, de nuevo. Un tramo carretero al que en cinco años no pudo poner orden el gobernador Malova, Chuytoño, Córdova en sus tiempos de Secretario y dos administraciones de alcaldes.

Justo el tramo que los dos turistas australianos que desembarcaron en Topolobampo, la noche del 20 de noviembre, no lograron cruzar.

De mantenerse la versión oficial, una minúscula célula de cinco ladronzuelos armados y con uniformes de policías estatales, le hicieron añicos al gobierno su mega-campaña del quinto informe. Porque ante un suceso así no hay millones de pesos que alcancen para tumbar la nota mundial.

En ese tramo carretero en 2011, la caravana de policías que escoltaría a Francisco Córdova fue atacada y murieron 12 elementos. En 2013 casi matan al jefe de la Policía de Ahome, Jesús Carrasco, emboscado de una manera similar. Ahí mismo intentaron quitarle la camioneta a Gerardo Vargas y nunca más volvió a regresar a Los Mochis por tierra, solo en helicóptero. En esa zona mataron al maestro de literatura, Álvaro Rendón, el Feroz. Y decenas de atracos, enfrentamientos y demás.

En la estrategia malovista de seguridad se optó por conceder ese y otros territorios a cambio de cuidar el resto.

Por eso, a la versión oficial le falta una pieza. Los cinco ladronzuelos implicados en el atraco y seguro asesinato de los australianos surfistas, y que además optaron por quemar los cuerpos, no pudieron actuar libremente en esa zona controlada por grupos del crimen organizado.

Se trata de una zona en disputa diaria entre el Cártel de Sinaloa, con Orso Iván Gastélum, el Cholo, a la cabeza, y los Beltrán Leyva. Imposible que esos cinco ladrones operaran libremente sin cuotas y sin cuates(PUNTO)

 

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
RÍODOCE EDICIÓN 1043
GALERÍA
Culiacán vivió una serie de narcobloqueos, saqueos y enfrentamientos tras la detención de Ovidio Guzmán y 21 personas más en Jesús María. Se reportaron al menos 29 personas muertas, entre ellas 10 militares y 35 heridos.
COLUMNAS
OPINIÓN
El Ñacas y el Tacuachi
BOLETÍN NOTICIOSO

Ingresa tu correo electrónico para recibir las noticias al momento de nuestro portal.

cine

DEPORTES

Desaparecidos

2021 © RIODOCE
Todos los derechos Reservados.