Una misa en memoria de Héctor Melesio Cuén Ojeda fue realizada este sábado en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en Culiacán, a dos años de su asesinato el 25 de julio del 2024.
Al lugar acudieron amigos y familiares del político y empresario sinaloense, entre ellos su viuda y diputada local, Angélica Díaz Quiñónez; el también diputado local, Víctor Antonio Corrales Burgueño; y el líder del Partido Sinaloense, Robespierre Lizárraga Otero.
La misa estuvo presidida por el por el padre Víctor Murillo, quien pidió por el descanso de Cuén Ojeda y de las víctimas que ha dejado la violencia en Sinaloa.
El padre recordó al político sinaloense como una persona simple, sencilla, de rancho que supo sacarles provecho a sus talentos para hacer mucho bien a los demás.
Afirmó que la vida de Cuén Ojeda debe de motivar a las personas a seguir trabajando por los demás.
“Por Héctor Melesio Cuén y por tantos hermanos, amigos, conocidos que han fallecido”, afirmó.
Díaz Quiñónez agradeció el acompañamiento que ha tenido su familia desde el asesinato de líder político.
Aseguró que su legado permanece vigente y continuarán honrando a Cuén siguiendo los valores que defendió
“Confiamos en la promesa de Dios de que la muerte no es el final, sino el inicio de la vida eterna”, expresó.







