El enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra en las semifinales del Mundial estará marcado por un estricto operativo de seguridad, luego de que autoridades prohibieran el ingreso de banderas y carteles relacionados con la disputa por la soberanía de las islas Malvinas, según La Jornada.
La ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, informó que no se permitirá el acceso al estadio con mensajes de contenido político o considerado provocativo, como parte de las medidas preventivas para el encuentro.
La rivalidad entre ambas selecciones tiene un antecedente histórico por el conflicto bélico de 1982 entre Argentina y Reino Unido, una disputa que dejó 649 soldados argentinos y 255 británicos fallecidos.
Además de las restricciones, las autoridades anunciaron un despliegue de mil 600 agentes y accesos diferenciados para los aficionados de cada país, con el objetivo de mantener la seguridad durante el partido.




