El Mundial 2026 todavía no comienza, pero la fiesta ya esta en marcha. Desde antes del amanecer, miles de aficionados emprendieron el camino hacia el Estadio Ciudad de México, donde horas más tarde se abrirá oficialmente la Copa del Mundo, según El Universal.
Las filas comenzaron a formarse desde temprano y se extendieron por varios metros alrededor del inmueble. Aunque el acceso avanza lentamente y muchos tienen que caminar largas distancias debido al operativo de seguridad, el ánimo no decayó. Banderas, sombreros, pelucas y camisetas verdes colorearon una mañana marcada por la expectativa.
En los alrededores del estadio, el despliegue de seguridad es evidente. Policías capitalinos, Guardia Nacional y agentes de tránsito ocuparon calles y avenidas para resguardar la jornada y agilizar la llegada de los asistentes. La Calzada de Tlalpan permaneció cerrada a la circulación vehicular, obligando a miles de personas a continuar a pie, en bicicleta, scooter o tren ligero.
Mientras una marea de aficionados avanza hacia el recinto, la ciudad también enfrenta el desafío de las movilizaciones sociales anunciadas para la jornada. Entre retenes, cierres viales y estaciones de transporte afectadas, el ambiente mezclaba la emoción de la inauguración con la tensión propia de una de las jornadas más importantes para la capital en los últimos años.
Aun así, nada parecía opacar el entusiasmo. Familias enteras, grupos de amigos y visitantes extranjeros comparten el mismo destino bajo un cielo nublado que amenaza lluvia. Algunos han salido de casa desde las cinco de la mañana; otros llegaron desde distintos puntos del país para presenciar un momento histórico.
A pocas horas del silbatazo inicial, la postal es clara: miles de personas caminando hacia el estadio con la ilusión intacta. El Mundial arranca en la cancha, pero desde mucho antes ya se juega en las calles de la Ciudad de México.





