El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las fuerzas armadas utilizan múltiples fuentes de inteligencia y criterios de verificación antes de autorizar ataques contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, operaciones que han dejado alrededor de 200 muertos, de acuerdo con La Jornada.
Durante una audiencia en el Senado, Rubio explicó que las decisiones no dependen de una sola fuente de información, sino de distintos procesos de validación.
Las operaciones militares, iniciadas el 2 de septiembre, han sido criticadas por países de la región y organismos de derechos humanos, que cuestionan la falta de pruebas sobre la participación de las embarcaciones en actividades de narcotráfico y advierten posibles violaciones al derecho internacional.
Washington sostiene que los objetivos están vinculados a rutas de contrabando, aunque no ha presentado evidencia pública que lo confirme.







