Durante la conferencia matutina de este miércoles 13 de mayo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el director del proyecto, Roberto Capuano, presentaron los avances de Olinia, el primer vehículo eléctrico de marca nacional diseñado íntegramente en México. El proyecto busca transformar a México de un país ensamblador a uno con tecnología y marca propias, sumándose a las potencias mundiales que fabrican sus propios automóviles.
Este proyecto estratégico busca alcanzar la soberanía tecnológica mediante la colaboración de instituciones académicas de prestigio como el Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional y diversos centros públicos de investigación.
La iniciativa se sustenta en una visión de movilidad limpia y accesible que comenzó con proyectos previos como Taruk, el primer autobús eléctrico diseñado en el país, y ahora se materializa en un vehículo compacto pensado específicamente para las necesidades de los hogares mexicanos, precisó Capuano.
Detalló que el diseño de Olinia partió de un proceso de inmersión profunda en la realidad nacional, consultando directamente a usuarios de mototaxis y habitantes de zonas con calles estrechas para crear una solución de transporte eficiente, silenciosa y de bajo costo operativo.
Se trata de un automóvil cien por ciento eléctrico que puede cargarse en cualquier enchufe convencional de una casa o comercio, operando a una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora para garantizar la seguridad en trayectos urbanos.
Además, dijo, el vehículo ha sido diseñado bajo principios de economía circular; sus baterías de litio, desarrolladas con tecnología propia, tienen una vida útil de hasta 25 años, ya que después de cumplir su ciclo en el automóvil pueden utilizarse para el almacenamiento de energía en hogares antes de ser recicladas en una planta especializada en Sonora.
La fase de industrialización de Olinia ya está en marcha en Puebla, donde se encuentra la sede del equipo de más de 80 científicos y técnicos que han trabajado en el prototipo que se presentará oficialmente el próximo 7 de junio.
Aunque inicialmente algunas partes serán importadas, precisó la presidenta Claudia Sheinbaum, el objetivo es sustituirlas gradualmente por producción nacional para fortalecer las cadenas de suministro en México.
La producción a gran escala está programada para iniciar en 2027, con una meta de fabricación de 20 mil unidades anuales que escalará a 50 mil en un periodo de cuatro años, indicó el líder del proyecto.
Paralelamente, la Secretaría de Economía trabaja en la creación de una nueva norma oficial para regular esta categoría de minivehículos urbanos, facilitando su integración legal al mercado y abriendo la puerta a futuras exportaciones hacia Centro y Sudamérica, donde las necesidades de movilidad son similares a las de México, indicó.







