El nombramiento de la exsecretaria de gobierno, a quien el ahora gobernador con licencia llamara “meserita de lonchería”, se da entre señalamientos del PRI, la abstención del PAN y el no voto de MC
Yeraldine Bonilla Valverde levantó la mano derecha ante el Pleno del Congreso del Estado. Vestía un traje sastre negro de falda, que no ocultaba su embarazo. Juró cumplir las leyes y se convirtió así en gobernadora interina. Su llegada fue fortuita, casi como su carrera meteórica.
Eran poco después de las 10:00 de la mañana del sábado 2 de mayo. La sesión extraordinaria se citó a las 8:00. El orden del día era someter a votación la solicitud de licencia temporal del cargo, que horas antes hizo pública en un video Rubén Rocha Moya. En la grabación el ahora mandatario con licencia dijo que su ausencia estaría vigente mientras dure el proceso de las investigaciones, las cuales iniciaron a partir de presuntas acusaciones de vínculos con los Chapitos surgidas a la luz pública cuatro días antes desde la Corte de Distrito Sur de Nueva York.
Rocha reiteró que las acusaciones son falsas y dolosas.
Apenas la noticia comenzaba a replicarse en medios. El Cabildo de Culiacán citó a una sesión extraordinaria a puerta cerrada. Juan de Dios Gámez Mendívil, siguiendo la misma línea de Rocha, su padrino, también solicitó licencia temporal. Los regidores, a excepción de Érika Sánchez, del PRI, quien cuestionó su ausencia, aprobaron sin ningún señalamiento su petición y nombraron en su lugar a la síndica procuradora Ana Miriam Ramos Villarreal.
Al día siguiente, en el Congreso, Yeraldine Bonilla no tuvo la misma suerte. Irma Moreno Ovalles, líder de la bancada del PRI, acusó su designación. Dijo que, al formar parte del mismo grupo político de Rocha, es una gobernanza “bajo sospecha”, en medio de un estado de incertidumbre y de una ciudadanía que busca respuestas.
“Estamos ante un hecho histórico en el peor sentido. La separación del cargo llega tarde, en medio de un estado de incertidumbre y de una ciudadanía que busca respuestas”, expresó.
La legisladora dijo que se requiere independencia real en medio de esta crisis de seguridad y nombrar a alguien del mismo entorno no rompe la crisis, sino que la prolonga.
Cuestionó que tampoco se puede asumir que una licencia resuelve la crisis de fondo y que se debe continuar con el proceso legal correspondiente para evitar que el tema no quede sólo en el ámbito político, ya que la situación actual está impactando a Sinaloa.
Paola Gárate, también priista, dijo que la salida de Rocha no borra los años de sospechas ni resuelve la crisis del estado, y se requiere una verdad completa y una investigación a fondo para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidad, y pidió que el gobierno interino no sea una extensión de la actual administración. Sus palabras y las de Moreno no tuvieron eco.
Al pleno subió Teresa Guerra, presidenta de la Junta de Coordinación Política. Ella defendió la decisión de Rocha. Dijo que la solicitud de licencia responde a un acto de responsabilidad política en un contexto complejo, y que no se puede dar por válida una imputación sin pruebas, ni asumir como verdad absoluta señalamientos de un país que no es un referente moral.
Las intervenciones cesaron. El punto de acuerdo se sometió a votación. Morena, el Partido Verde, el PT y PAS avalaron la solicitud, el PRI votó en contra, el PAN se abstuvo y Movimiento Ciudadano no votó. Así por mayoría, se concedió la licencia a Rocha.
A continuación, se propuso la votación de la propuesta de gobernadora interina, de Yeraldine Bonilla Valverde, a quien en 2025 Rubén Rocha llamó “meserita” de lonchería y quien dijo llegó al Congreso del Estado en 2018 a través de una “tómbola”.
En el dictamen la describieron con su trayectoria laboral, experiencia y responsabilidad la han distinguido y cumple con los requisitos constitucionales para ocupar el cargo de gobernadora interina y tiene capacidad para la conducción del gobierno el estado de Sinaloa.
La propuesta fue votada a favor con 33 votos de Morena y aliados. En su primer mensaje, Yeraldine Bonilla, quien se desempeñó hasta ayer como secretaria de gobierno, aseguró que confía en la inocencia de Rubén Rocha Moya, y que Sinaloa saldrá delante de las adversidades.
Añadió que asume el cargo con la convicción de poder servir con humildad y responsabilidad en estos momentos en los que el estado enfrenta una situación difícil.
“Que no quepa duda, como siempre, saldremos adelante con creces, corre fuerza y coraje por las venas del pueblo de Sinaloa. En nuestra tierra no es nueva la adversidad y nuestro pueblo siempre ha salido adelante”, expresó.
Señaló que la grandeza de un pueblo no se mide en los tiempos de calma, sino en su capacidad de levantarse de frente a los tiempos de la adversidad y el pueblo de Sinaloa es mucho pueblo.
Minutos después de su nombramiento, el senador Enrique Inzunza Cázarez, a través de sus redes sociales dijo que desde el Senado enfrentará los señalamientos en su contra, los cuales son “calumnias” y un “oprobio” del que pretenden hacerlo objeto a través de “imputaciones falsas y dolosos”, casualmente un día después de que defendiera desde la tribuna la actuación de la CIA en territorio nacional.
“Refutaré absolutamente todas las falsedades desde el recto ejercicio de mi cargo de Senador de la República”, escribió.
“De ser solicitado, acudiré puntualmente a cualquier citación o llamamiento que me formulen las autoridades competentes de nuestro país, en el marco de sus atribuciones constitucionales”.
Artículo publicado el 03 de mayo de 2026 en la edición 1214 del semanario Ríodoce.






