A pesar del alto al fuego, Israel atacó a Líbano, dejando al menos 42 muertos y 99 heridos, y continuando la destrucción de edificios y aldeas, reportó La Jornada.
El presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que pidió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizar solo ataques quirúrgicos, advirtiendo que derribar edificios “da mala imagen”.
Tropas israelíes reconocieron a Haaretz que su objetivo es destruir aldeas chiítas para impedir el regreso de los residentes. “No se trata de infraestructura terrorista; todo está siendo destruido”, afirmó un oficial.
Amnistía Internacional denunció la destrucción de infraestructura civil y difundió un video que muestra a soldados israelíes destruyendo paneles solares en el sur del país.
Por su parte, Hezbollah atacó una excavadora que demolía viviendas en Bint Jbeil, matando a un contratista israelí e hiriendo a otro.






