Las negociaciones para frenar la guerra siguen suspendidas y el conflicto entre Rusia y Ucrania se recrudece con nuevos ataques en ambos bandos, de acuerdo con La Jornada.
La madrugada de este lunes, Rusia lanzó misiles y drones contra varias regiones ucranianas, especialmente en Odesa, donde un impacto en un edificio dejó tres muertos y 17 heridos. Los bombardeos también alcanzaron Dnepropetrovsk, Járkov y Sloviansk, zona clave para una posible ofensiva en los próximos meses.
En respuesta, Ucrania atacó con drones puertos en la región rusa de Krasnodar, como Novorosisk, Anapa, Gelendzhik y Sochi. Las autoridades reportaron daños en viviendas y al menos ocho personas heridas. Uno de los blancos habría sido infraestructura petrolera, aunque aún no hay claridad sobre los daños.
El intercambio de ataques refleja la escalada del conflicto en un contexto sin avances diplomáticos.







