Bolivia reactivó la investigación conjunta de casos de narcotráfico con la Administración para el Control de Drogas incluso antes de la reapertura formal de la oficina de la agencia en el país, a 18 años de su expulsión, de acuerdo con La Jornada.
El dato fue confirmado este miércoles por el responsable de la lucha antidrogas del gobierno boliviano en declaraciones a la AFP, en un giro que marca el restablecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
En 2008, el entonces presidente Evo Morales rompió relaciones con Estados Unidos y ordenó la expulsión de la Administración para el Control de Drogas, a la que acusó de respaldar un presunto complot contra su gobierno.
El presidente de centroderecha Rodrigo Paz, quien asumió el poder en noviembre tras dos décadas de gobiernos socialistas, imprimió un viraje drástico a la política exterior boliviana, al reencauzar la relación con Washington.







