Después de recibir amenazas y de los cárteles de la droga, así como de aquellos enojados por el manejo que le ha dado al caso de Jeffrey Epstein, la fiscal general, Pam Bondi se mudó a una vivienda segura en una base militar del área de Washington, DC. De acuerdo con La Jornada.
La fiscal general fue sacada de un apartamento en Washington, DC después de que funcionarios encargados de hacer cumplir la ley federal detectaron las amenazas en su contra, al citar a personas familiarizadas con la situación.
Bondi comenzó a recibir amenazas a raíz del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro durante una operación militar estadunidense en enero.
Ella no es la única funcionaria de la administración de Donald Trump que ha sido trasladada a bases militares, ya que, el subjefe de gabinete, Stephen Miller, considerado ampliamente como el arquitecto de la agenda antiinmigratoria de mano dura de Trump, también fue trasladado a una vivienda segura.







