El General Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que la clave para dar con el paradero de Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, fue un seguimiento detallado realizado por la inteligencia militar central, tras la identificación de un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales del líder criminal, quien la trasladó el pasado 20 de febrero hacia unas cabañas en Tapalpa, Jalisco.
“En ese lugar se reunió con el Mencho esta pareja sentimental y el 21 de febrero se retira del inmueble”, detalló.
Al retirarse ella del lugar, el personal de inteligencia confirmó que el objetivo permanecía en la zona resguardado por su círculo de seguridad. Con este dato preciso, se inició de inmediato el planeamiento de la operación para su captura.
El Mencho explicó, tenía dos órdenes de aprehensión por delincuencia organizada, “teníamos la información, por supuesto, con las plataformas aéreas de que el personal estaba armado, entonces se iba a aplicar la Ley Federal de Armas de Fuego y Controls Explosivos para detenerlos también en flagrancia”, dijo.
El operativo fue diseñado por Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional, utilizando una fuerza operativa de tres componentes que incluyó tropas terrestres, seis helicópteros y aviones Tejanos de la Fuerza Aérea.
Las aeronaves se mantuvieron en estados aledaños para no alertar al capo y garantizar el factor sorpresa durante el operativo final.
La ejecución comenzó la madrugada del domingo 22 de febrero mediante un cerco táctico.
Al aproximarse las tropas, los escoltas de Oseguera Cervantes iniciaron un ataque violento con armamento de alto poder, incluyendo lanzacohetes RPG.
El enfrentamiento resultó en el abatimiento de ocho delincuentes en el complejo de cabañas, lo que obligó al líder del grupo delictivo a huir hacia una zona boscosa donde continuó la persecución, y posteriormente resultó lesionado de gravedad, y falleció cuando era trasladado a la Ciudad de México, explicó.











