El organismo ha tenido un incremento de solicitudes ante la crisis de seguridad que padece el estado
La carencia de infraestructura adecuada para almacenar alimentos no perecederos ha puesto al límite al Banco de Alimentos de Culiacán, que, mientras enfrenta una disputa por recuperar un terreno en el que proyectaba construir un nuevo centro de acopio, se ha visto obligado a negar ayuda temporalmente a familias afectadas por la inseguridad y la crisis económica en la zona centro-sur de Sinaloa.
Daniel Tapia Sánchez, director del Banco de Alimentos, reconoció que la falta de capacidad ha sido una situación constante desde su apertura en 1997, principalmente porque la región se caracteriza por generar grandes producciones de hortalizas.
“La falta de infraestructura la venimos arrastrando en el banco de alimentos de Culiacán desde nuestra fundación, es decir, desde hace 28 años, porque Culiacán y los ocho municipios donde el banco de alimentos tiene cobertura son municipios con una alta producción hortícola”, mencionó.
Tapia Sánchez añadió que, con la crisis de inseguridad que inició en septiembre del 2024, las solicitudes de despensas se dispararon, especialmente en sindicaturas y comunidades donde se han suscitado enfrentamientos, debido a la falta de condiciones para que los proveedores entreguen productos comestibles.
Lista de espera
El incremento en las peticiones fue clasificado como alarmante por el director del organismo, ya que se están revelando otros problemas de los sinaloenses, como la disminución de ingresos y la pérdida de empleos a causa de la crisis de inseguridad.
“Ha sido una cosa bastante alarmante, sobre todo porque es demasiada la gente que está perdiendo su empleo, demasiada la gente que está pidiendo apoyo y que desafortunadamente no les podemos ayudar a todos”, expresó.
Detalló que actualmente se atraviesa una situación similar a la que se vivió durante la pandemia de Covid-19, ya que la infraestructura de almacenamiento se está viendo rebasada por el incremento en la demanda, obligándolos a implementar una lista de espera, que desde octubre del 2024 ha alcanzado una cifra de hasta 4 mil familias.
“Tenemos unas 4 mil familias que hemos estado dándoles cabida a medida de nuestras posibilidades. Sin embargo, todos los meses, desde octubre que empezamos a ver este repunte de solicitudes, hemos tenido personas en lista de espera”, apuntó.
Daniel Tapia lamentó que, aunque se ha hecho un esfuerzo por brindarles alimentos a todos los solicitantes, no se ha logrado atender en su totalidad a quienes esperan desde hace 14 meses y sólo se han atendido 40 mil solicitudes desde el inicio de la guerra entre dos facciones del Cártel de Sinaloa.
“Es verdaderamente triste decirle a una persona, decirle a un adulto mayor, que no tiene ingresos o bien que tienen muchísimos menos ingresos por la situación, decirle espéreme un mes, espéreme dos meses, cuando el hambre no espera”, manifestó.
Consideró que, el problema de Sinaloa no es la escasez de alimentos, sino la falta de infraestructura adecuada para almacenar los alimentos perecederos suficientes para beneficiar a las personas vulnerables de Angostura, Mocorito, Badiraguato, Culiacán, Navolato, Elota, San Ignacio y Cósala.
Ampliación frenada por invasión
Para mejorar su capacidad de almacenamiento, el Banco de Alimentos realizó una inversión de 15 millones de pesos en la compra de un predio de 10 mil metros cuadrados; sin embargo, este fue invadido en el 2023 por un colectivo de 150 familias.
Tapia Sánchez relató que se abrió una carpeta de investigación en contra de quien resulte responsable por el agravio.
Pese a haber intervenido legalmente, la resolución no fue dictaminada a favor del organismo, razón por la cual acudieron al poder ejecutivo en busca de apoyo para recuperar el terreno; no obstante, este no intervino, y el banco de alimentos desistió en la intención de buscar un espacio para el almacenaje de alimentos.
“Por razones que desconocemos, no ha habido una resolución a nuestro favor, también pedimos apoyo en el poder ejecutivo, también con el mismo resultado, por lo cual desistimos de toda lucha legal de este terreno. Entonces, esto evidentemente, trunca nuestra intención de acopiar más alimento”, señaló.
Abandono gubernamental
Daniel Tapia Sánchez declaró que ante las resoluciones negativas que emitió el Poder Judicial, el Banco de Alimentos buscó la intervención del gobierno estatal, encabezado por Rubén Rocha Moya, pero la respuesta no fue favorable.
Explicó que desde hace dos años han buscado que el gobernador les conceda una audiencia para resolver tanto el problema de la invasión del predio, como el de la falta de infraestructura para el acopio, pero se las han negado.
“Hemos intentado tener audiencia con el gobernador, tenemos ya dos años intentándolo, no ha habido esa respuesta, ni de la autoridad estatal, ni de ningún secretario de gobierno. Ha habido tres secretarios de gobierno, Enrique Inzunza, Feliciano y ahora Yeraldine; sin embargo, pues ya nos dimos cuenta, un poco tarde tal vez, que no va a haber ese eco por parte del gobierno estatal”, señaló.
Artículo publicado el 14 de diciembre de 2025 en la edición 1194 del semanario Ríodoce.







