La muerte de Jaime Palacios Barreda, uno de los referentes históricos de la izquierda sinaloense, reunió este domingo en Culiacán a diversas figuras de la política y la sociedad civil en torno a su memoria. En el funeral, ex compañeros de lucha, políticos y amigos coincidieron en recordarlo como un hombre congruente y leal a sus principios.
La sala de la casa funeraria lucía grandes arreglos enviados por personajes reconocidos de la vida pública, entre ellos secretarios de Estado y legisladores, tanto locales como federales. Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, lo recordó como una persona solidaria y honesta con su manera de pensar.
“Será recordado como un académico, y como un activista universitario y político que siempre participó en la vida pública con congruencia. Yo nunca milité en la misma organización que él, y aunque no compartíamos exactamente las mismas ideas, le expresé siempre mi respeto porque estábamos en el mismo campo democrático. Fue una persona que respetaba el pensar de los otros”, expresó Loza Ochoa.
Stephany Rea Reátiga, actual legisladora local por Morena, recordó que fue junto a Jaime Palacios que inició su vida pública y su militancia en la izquierda sinaloense.
“Fue nuestro maestro, no sólo dentro de la Universidad. En la fundación de Morena fue nuestro referente como primer presidente del partido. Para nosotros, como jóvenes estudiantes, siempre fue un ejemplo de congruencia. Él decía que valía más la tranquilidad de la conciencia que cualquier cargo”, expresó la diputada.
Tanto Jaime Palacios como Stephany Rea Reátiga, junto con otros militantes de Morena, fueron expulsados del partido en 2015 tras confrontarse con Andrés Manuel López Obrador, al oponerse a la imposición de Jesús Estrada Ferreiro como candidato a gobernador en los primeros comicios en los que participaría el entonces naciente movimiento político.
“Fue un exceso de López Obrador. Jaime participó en la manifestación donde se le expresó que no querían a Estrada Ferreiro como candidato, y lo confrontaron. A raíz de eso, no lo dejaron participar en las reuniones del Consejo Nacional, pese a haber sido electo como presidente del Consejo en Sinaloa por 40 votos a uno. Meses después lo expulsaron junto con otros compañeros. Algunos volvieron, pero él ya no. Ese fue Jaime”, relató José Antonio Ríos Rojo, también referente de la izquierda en Sinaloa.
El diputado local por Morena, Serapio Vargas Ramírez, asistió igualmente a rendir sus respetos y aseguró que no se puede entender la historia de la izquierda en Sinaloa sin el legado de Jaime Palacios, a quien reconoció como el primer presidente de su partido en el estado.
“Fue un representante de la evolución de la izquierda beligerante hacia la que buscaba el poder por la vía democrática. Estuvo en esa etapa de transición que unificó a las izquierdas. Fue el primer presidente del partido en Sinaloa y parte de los procesos internos de desencuentros e injusticias, donde a veces se imponen las sinrazones. No se puede entender la izquierda sin mencionar su nombre: es un pilar de estos gobiernos que aspiramos a que sean verdaderamente progresistas”, aseguró.






