La detenida por presuntamente intentar asesinar al “LV”, operador de Los Chapitos, con una inyección, fue vinculada a proceso penal.
La jueza Graciela Adriana Peraza consideró que había datos de prueba suficientes para presumir que cometió el delito.
De acuerdo con la Fiscalía, el pasado miércoles 17, Sandra inyectó en el catéter al LV, quien se encuentra internado y detenido en el hospital General desde el pasado 6 de septiembre tras resultar herido en un enfrentamiento con elementos del Ejército.
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Presuntamente, el LV sintió ardor en todo el cuerpo y la vista nublada y se arrancó el catéter y gritó “ah, me quieres matar”, por lo que un agente de la Guardia Nacional que se encontraba vigilando el área de baleados ingresó a la habitación.
Sandra presuntamente se puso nerviosa y salió de la habitación, y el guardia nacional la empezó a seguir y en la explanada del hospital fue interceptada.
En las bolsas de su bata, Sandra traía una jeringa vacía con una etiqueta que decía solución base y otras dos más llenas, con las etiquetas de Ketorolaco y Clindamicina.
Según los peritajes de la Fiscalía, los dos medicamentos y la solución aplicados juntos, pueden causar daño a una persona.
En su declaración, Sandra dijo que es médico general egresada de la UAS y que acudía al hospital General porque médicos amigos de ella le daban la oportunidad de hacer prácticas para su posgrado.
Señaló que se encontraba en el área de baleados haciendo historias clínicas y una enfermera le dio las jeringas para que aplicara el medicamento.
Comentó que después de aplicar la solución base, el paciente le dijo que sentía ardor y la vista nublada y luego ella salió del hospital y en la explanada fue rodeada por agentes de la Guardia Nacional, quienes la metieron a un baño y la torturaron y amenazaron con sembrarle droga.
La jueza señaló que no hay pruebas para justificar la presencia de Sandra en el hospital y además es inverosímil que si el paciente dijo que sentía ardor se haya ido y no tratado de hacer algo.
Mencionó que, además, es inverosímil que haya pretendido irse del hospital con las jeringas en la bolsa y es cuestionable que siendo médico estuviera utilizando una cofia de enfermera.
La jueza consideró que los datos de prueba hacen presumir que sí cometió el delito y dictó auto de vinculación a proceso y prisión preventiva porque se quedará detenida.







