“Creo mucho en Dios y sé que está con él y ella sigue en nosotros. Esto es cotidiano ahorita en Sinaloa: es por la violencia que ha suscitado situaciones que no necesito mencionar, pero queremos que se acabe esto”.
Fue la expresión del papá de Jesamel Rodríguez Zazueta, maestra que fue alcanzada por las balas en Altata, Navolato, durante un tiroteo; en el automóvil viajaba junto con su familia. Ellos resultaron ilesos y Jesamel se unió a la lista de las víctimas colaterales que ha dejado la crisis de violencia en Sinaloa.
De acuerdo con su padre, Jasamael estaría de paseo con su familia; su hija de 4 años y una niña de 2 meses. Hoy, la maestra estaría cumpliendo 35 años, pero su cuerpo está siendo velado.
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“Era un viaje de paseo de sus niños. Los llevó a nadar. Una niña de 4 años y una niña de meses. Le destruyeron su rostro, pero estamos en espera de que haya paz”.
“No critico quien lo hizo, dejo en manos del Señor, porque todo tendrá una razón. Él sabe por qué. Yo estoy convencido de que va a haber paz. La necesitamos porque somos gente de trabajo. Ella todavía está aquí y yo somos una familia de maestros. No hemos hecho mal a nadie, ni queremos, ni le deseamos, ni al que lo hizo, ni al que causó este encuentro entre familias sinaloenses”.





