Regidores de Ahome se reorganizan ante reveses en pretendida reinstalación de ex alcalde Gerardo Vargas Landeros
El rostro del presidente municipal sustituto de Ahome, Antonio Menéndez de Llano, estaba radiante y su estado de ánimo inmejorable… recién el Congreso lo había defendido a capa y espada y además defenestrado al villano del momento, el desaforado alcalde, Gerardo Octavio Vargas Landeros.
Por eso estaba allí, sentado en la mesa de juntas del despacho, en donde ahora cuelga un retrato de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como antaño lo hicieran las familias con la imagen del Ángel de la Guarda.
Él habló de temas triviales, bromeó con reporteros, sacó sus conclusiones, hipótesis y soluciones a los problemas del municipio y presumió gestiones. Entre estas ofertó que había tendido diálogos con los regidores disidentes que hasta en tres ocasiones habían tratado de tomar el salón de cabildo para cederle la presidencia municipal al alcalde depuesto por el Congreso de Sinaloa, Gerardo Vargas Landeros.
Él aseguró ese martes 26 de agosto que el diálogo solucionaba todos los problemas y por ello esperaba hablar con los opositores, sin embargo, dos días después y tras dos búsquedas infructuosas, Feliciano García, quien aparenta ser la cabeza de los regidores “Gerardistas” dijo que no había tal invitación al diálogo, ni formal por escrito ni informal de palabra.
“(…) mira, dame tiempo. No quiero hacer declaración, ninguna. No quiero que amarren navajas. Las cosas están como están, pero hasta allí. No he hablado con él ni con nadie más, esperaremos a ver qué sucede estos días. Dame chance, después hablamos”, ofertó el concejal para después encerrarse en la oficina del asesor de los regidores.
Allí, el tiempo se detuvo mientras había jolgorio.
Pero en el despacho del alcalde sustituto, el movimiento no concluía, pues no determinaba su siguiente movimiento y sólo se limitaba a responder los juicios que sus pares entablan. “Estamos en lo nuestro, respondiendo a los jueces, sin hacer movimiento mediático”.
Bermúdez aseguró que tampoco procederá en contra de los regidores inconformes pues comprende que es parte de la libertad de opinión el disentir con la autoridad municipal. “Respeto eso”, dijo.
Sin embargo, criticó con tres razones la intentona de tumbarlo de la presidencia municipal en una sesión de cabildo extraordinaria convocada por seis ediles: la situación sería lícita si tuvieran mayoría, que existiera un motivo lícito y que tengan mayoría calificada, lo que no se cumple.
El posicionamiento del alcalde ya se había exhibido en escaparates, pues estos se pegaron en la puerta de acceso a la Presidencia Municipal y en la de cabildo. Este era un papel firmado por el secretario, Cutberto Ríos Beltrán, en el que se advertía que cualquier acuerdo que pudiera derivar de una sesión extraordinaria convocada en contravención a lo señalado en la normatividad carecerá de validez legal y se considerará nulo de pleno derecho.
El oficio de dos cuartillas fechado el 25 de agosto y foliado AHOME/SEC/687/2025 concluía “(…) Cualquier inconformidad o controversia con el presente oficio, tramítese por las instancias legales correspondientes”.
El oficio no tiene marca de acuse de recibo y estaba dirigido a los regidores Feliciano García Mendoza, Rosa Margarita Velázquez Valdez, Gabriel Alfredo Vargas Landeros, Yeniva Gámez López, José Trinidad Velázquez Chaparro y Mariela Aurora López Gámez.
Estos, ese mismo día por segunda convocatoria pretendieron realizar la sesión de cabildo para ungir a Vargas Landeros, pero se encontraron con que el salón de cabildo estaba bajo llave.
Tras unos minutos de espera, Feliciano García y sus seguidores se retiraron del lugar. “No están las condiciones”, manifestó.
Luego, en sus razones dijo que buscaban sólo cumplir con lo ordenado por el Juez Primero de distrito de Zacatecas para evitar caer en desacato. “Eso es todo”, expuso.
Menéndez de Llano Bermúdez salió a dar la cara en el caso de Vargas Landeros apenas unas horas después de que la presidenta de la Junta de Coordinación Política, Teresa Guerra Ochoa, llegara a Los Mochis para defenderlo en una ponderación de la legalidad con la que, según ella, actúa el Congreso de Sinaloa.
Y aprovechó la recta para tundir a Vargas Landeros calificándolo con epítetos diversos, pues ellos ya tenían la sentencia que emitió la Suprema Corte de Justicia al resolver vía desecho la controversia de inconstitucionalidad 152/2025 en la que se validaba el desafuero de este y la reasignación del cargo a Menéndez.
Con esta argumentó, todo caso que pretenda combatir la acción del Congreso quedará invalidado, tal y como sucederá con el caso de Zacatecas. “En algún momento será desechado”, dijo en la víspera de lanzar sus descalificativos.
¿Pero el amparo aún está vigente? Se le preguntó. Y ella ya no respondió…
Tras los acontecimientos, el depuesto Vargas Landeros ya no apareció en sus redes sociales para emitir juicio del caso perdido.
Artículo publicado el 31 de agosto de 2025 en la edición 1179 del semanario Ríodoce.






