Lo que parecía un paseo tranquilo por el glaciar Fee, en Suiza, terminó en una escena digna de película… con un pequeño chihuahua como protagonista. Su dueño cayó a una grieta de casi ocho metros de profundidad, pero gracias a la lealtad y valentía del perrito, fue posible encontrarlo y rescatarlo.
El hombre, del que no se reveló su identidad quedó atrapado entre el hielo y logró pedir ayuda por radio, pero los rescatistas no sabían exactamente dónde estaba.
Sin embargo, su fiel compañero se quedó firme al borde de la grieta, esperando ayuda y marcando el lugar exacto con su presencia.
Según dio a conocer Air Zermatt una empresa de rescate, entrenamiento y transporte, acudió al llamado del hombre.
Cuando llegó el equipo de rescate en helicóptero, la búsqueda fue complicada, debido a que el glaciar es enorme y el hoyo apenas era visible.
Pero entonces ocurrió el milagro: uno de los rescatistas notó un pequeño movimiento entre las rocas… ¡era el chihuahua! Gracias a él, pudieron identificar la grieta y descender hasta donde estaba el hombre.
Tras el rescate del hombre, ambos fueron trasladados al hospital y están fuera de peligro, confirmó la empresa encargada de llevar a cabo el rescate.
El pequeño perrito no solo se convirtió en una pieza clave del rescate, sino que se mantuvo alerta y junto a los rescatistas todo el tiempo.



