Mónica Aralí Soto Fregoso, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), presumió que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le dio la razón, al reconocer que los amparos no aplican en materia electoral, y sostuvo que la elección judicial “va y llegará a buen puerto”.
En la ceremonia de informe de labores de la Sala Ciudad de México, la magistrada reiteró que el TEPJF tiene “el mismo rango constitucional que la Suprema Corte” y que no está subordinado a “ninguna autoridad jurisdiccional”.
“Se debe decir con toda claridad, cualquier intento de debilitarnos o someternos implica un ataque a nuestro orden legal y a nuestra democracia. No lo permitiremos”, dijo, luego de que la SCJN ordenó a los jueces de distrito revocar las suspensiones definitivas que violen en terreno electoral.
Señaló que durante esta elección extraordinaria, el TEPJF responderá con sentencias debidamente fundadas y motivadas “que reviertan los intentos por debilitar nuestras competencias, nuestra estabilidad y nuestra fortaleza como institución”.
Recalcó que el Tribunal que encabeza no está subordinado a ninguna autoridad jurisdiccional y tampoco busca asumirse como superiores jerárquicos de otra.





