Choca Patronato Parque Natural Faro contra proyecto de tirolesa en Mazatlán
Lea: Protestan contra la construcción de la tirolesa en el Faro de Mazatlán
“La antigua isla del Crestón no es para uso privado, pertenece a los mazatlecos”, arremeten mujeres mazatlecas en Manifiesto por el Crestón. Hasta quienes desconfiaban de ellas por el hecho de haber constituido el Patronato Parque Natural Faro Mazatlán I.A.P., durante el gobierno de Quirino Ordaz Coppel, aplaudieron la postura de las señoras de El Faro.
“Coincidimos y nos identificamos con el manifiesto de las señoras de El Faro”, expresaron ciudadanos ecologistas atrincherados en la organización “Por la defensa del Faro de Mazatlán No A la tirolesa”.
En el sexenio de Ordaz Coppel, algunos mazatlecos asumían que el entonces mandatario suscribía la “fábula de las toninas”, cuya moraleja cuenta que éstas cuidan al hombre que se está ahogando en el mar, para después de ahogado devorarlo, razón por la cual la misoginia aseguraba que detrás de la Institución de Asistencia Privada, estaba el ahora embajador de México en España.
“Quirino está como las toninas…”, murmuraban quienes señalaban que Ordaz Coppel había entregado el Bosque de la ciudad en bandeja de plata a su primo Ernesto Coppel Kelly, padre del proyecto del Gran Acuario de Mazatlán.
El martes 18 de junio, en conferencia de prensa, la IAP Parque Natural Faro Mazatlán, anunció que no será responsable del cuidado del Cerro Crestón y del bienestar de los visitantes.
Raquel Briseño, Mariana Tovar y Elsa María López, presidenta, vicepresidenta y tesorera del colectivo, expusieron sus razones por las que se hacen a un lado para dejar paso a la Administración Sistema Portuario Nacional de Mazatlán (Asipona).
“A primera vista el proyecto de la tirolesa puede parecer emocionante y atractivo; sin embargo, requiere de un análisis crítico y responsable que considere los riesgos y consecuencias inmediatas y futuras sobre el frágil ecosistema”, manifiestan las defensoras del paisaje social mazatleco.
El Manifiesto por el Crestón, publicado la semana pasada por las integrantes del Parque Natural Faro Mazatlán critica a Mariel Ancona Infanzón, director general de Asipona, funcionario federal del gobierno de la 4T en Mazatlán.
“Todo proyecto en el Cerro del Crestón debe priorizar la conservación del patrimonio biocultural del sitio como un mandato y llevarse a cabo bajo un marco legal incorruptible y transparente y en apego a los códigos de ética”, enfatiza la proclama.

Dicho manifiesto no menciona por su nombre y apellidos al contralmirante Ancona Infanzón, pero lo implica porque este ha defendido públicamente que se autorizó a los concesionarios del espacio público la construcción de la tirolesa, luego de que estos cumplieron con todos los requisitos legales.
Una de las excuidadoras del Parque Natural desmintió al director de Asipona porque en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que presentó Observatorio a SEMARNAT asegura que no hay flora ni fauna qué cuidar en el Crestón donde se construye la tirolesa, cuando la avifauna grita lo contrario.
El martes 18 de junio, las activistas del Colectivo ya habían expuesto las razones que las obligaron a abandonar el Cerro del Crestón después de casi siete años de operar el espacio público icónico de los mazatlecos, cuando Infanzón Ancona, acompañado del alcalde de Mazatlán, Édgar González Zatarain, explicó sobre sus facultades para otorgar contratos a particulares.
“Nosotros podemos hacer la tirolesa, pero yo no doy permiso, yo doy contratos, contratos que se basan en una serie de requisitos que pido, la Dirección General de Puertos que está regida por la Ley de Puertos que es algo que mucha gente no sabe”, dijo.
Detalló que la Asipona se rige tanto por la Ley de Puertos como por la Ley de Navegación y Comercio Marítimo, que no sólo favorece el desarrollo turístico de Mazatlán, sino recintos portuarios de Puerto Vallarta, Cancún y Los Cabos.
“Y ahorita si ustedes quieren les paso esto (la normatividad) donde dice. La concesionaria esta facultada… en su artículo 2 dice. Construir u operar terminales marinas…”, ilustró a los periodistas.
Presumió que el solicitante para construir la tirolesa, después de conocer las leyes que rigen la Asipona cumplió al pie de la letra con todos los requisitos que tenían, la MIA, las autorizaciones y demás para poder otorgarle el permiso.
“Posteriormente a eso ha habido personas, entre ellas, las señoras de El Faro que quieren hacer creer a la gente que lo hicimos porque queríamos darle a alguien…, eso es absolutamente falso”, reviró el contralmirante.
En esa tesitura, el funcionario federal aseguró que los 60 metros cuadrados concesionados, donde se construye la tirolesa, no serán privatizados, sino que seguirán siendo territorio y paseo natural de entrada libre para los ciudadanos.
Las aludidas, en su Manifiesto por el Crestón enfatizan: “La antigua Isla del Crestón no es para uso privado, pertenece a los mazatlecos, como ciudadanos tenemos la responsabilidad de cuidarlos para las generaciones futuras”.
E igualmente denuncian que sin supervisión ambiental se está arrojando escombro al acantilado, sepultando vegetación, nidos y refugios de fauna diversa.
Las inconformes argumentan que el Cerro del Crestón es un monumento natural de gran belleza que da identidad a los mazatlecos y un espacio donde la naturaleza y los visitantes interactúan de manera armoniosa.
“Además es el hogar de una flora y fauna diversa y muy especial; muchas de esas especies están en riesgo, por ello se ha incluido en una norma especial para su conservación; todas merecen nuestra protección y respeto”, insisten.
“Voces ciudadanas”, agregan, “muestran su inconformidad por la hegemonía de intereses económicos y por la imposición de tomadores de imposiciones, arrebatando el derecho de la comunidad a espacios naturales públicos”.
Artículo publicado el 23 de junio de 2024 en la edición 1117 del semanario Ríodoce.







