México se mantiene como el principal productor y distribuidor de alimentos ultraprocesados en América Latina y ocupa el cuarto lugar mundial en consumo de estos productos, de acuerdo con el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), según La Jornada.
El país registra altos niveles de exceso de peso: más de siete de cada 10 adultos presentan esta condición, mientras que afecta al 37.3 por ciento de los niños de entre 5 y 11 años, según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Además, el consumo per cápita de ultraprocesados alcanza los 212 kilogramos anuales, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Entre los productos más consumidos se encuentran bebidas azucaradas, botanas, dulces, galletas, pan empaquetado y sopas instantáneas, impulsados por factores como el ritmo de vida urbano, las largas jornadas laborales y la búsqueda de opciones rápidas y económicas.
Especialistas advierten que el consumo frecuente de estos alimentos está relacionado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e hipertensión. Ante este panorama, recomiendan priorizar alimentos frescos, revisar etiquetas y fomentar hábitos de actividad física, especialmente entre niños y adolescentes.







