El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó durante su comparecencia ante un subcomité de la Cámara de Representantes que los cárteles de la droga representan una amenaza permanente y en evolución.
Según el funcionario, nueve organizaciones criminales controlan la totalidad de la frontera norte de México, identificando vulnerabilidades para el tráfico ilícito mediante el uso de drones y túneles.
Mullin sostuvo que la estrategia de seguridad contempla la edificación de barreras físicas para dirigir las actividades de los traficantes hacia puntos de control estratégicos.
Sobre la construcción del muro fronterizo, explicó que se tomará como referencia la delimitación histórica conocida como la línea Roosevelt, evitando así los retos técnicos que representan las variaciones en el cauce del río Bravo.
En regiones de alta sensibilidad ambiental, como el parque nacional Big Bend en Texas, la estrategia se limitará a dos millas de barrera física.
El resto del área será resguardado mediante sistemas de vigilancia tecnológica denominados cercas inteligentes.
El funcionario calificó a estas herramientas, integradas por torres autónomas de vigilancia e inteligencia artificial, como multiplicadores de fuerza.
Estas tecnologías permitirán mejorar la supervisión en zonas extensas y de difícil acceso a lo largo de la línea divisoria.







