La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atribuyó la línea editorial crítica de TV Azteca y Grupo Azteca a la exigencia del Estado para que la empresa liquide adeudos fiscales acumulados desde los años 2008 y 2013, aclarando que no se trata de impuestos generados durante el sexenio anterior, sino de pasivos arrastrados por años.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria sostuvo que el enojo empresarial se ha traducido en una campaña de desinformación contra su gobierno y la administración de Andrés Manuel López Obrador, subrayando que, aunque la televisora los ataca constantemente, esto demuestra la libertad de expresión existente en el país.
Sobre las críticas recibidas tras sugerir a la ciudadanía no consumir los contenidos de dicha televisora, Sheinbaum aclaró que no se trata de un acto de censura, sino del ejercicio de su derecho a opinar y del derecho de réplica del gobierno.
La jefa del Ejecutivo enfatizó que su administración no recurre a prácticas del pasado, cuando los gobiernos negociaban con los dueños de medios para remover periodistas o locutores a conveniencia.
Afirmó que, a diferencia de la censura que ella rechaza ejercer, su gobierno utiliza el espacio de las conferencias para informar con la verdad y contrarrestar las falsedades que se difunden con fines políticos.
La Presidenta reiteró que su gobierno no busca retirar concesiones a la empresa, pues su postura es que, por el contrario, debería haber una mayor apertura en el sector.
Finalmente, insistió en que el pueblo debe estar consciente de las razones detrás del conflicto, remarcando que el pago de impuestos no es negociable y que la transformación del país implica terminar con la era en la que el poder público y los consorcios mediáticos acordaban privilegios o canonjías a cambio de una línea editorial favorable al gobierno en turno.







