La depuesta titular de la Unidad de Evaluación del Congreso del Estado, Alejandra Pineda Prado, aseguró que su remoción contó con el aval del hoy gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, quien recibió la petición del titular de la Auditoría Superior del Estado, Emma Félix Rivera.
A un mes de su remoción, la exfuncionaria recordó que el día la presidenta de la Junta de Coordinación Política, Teresa Guerra Ochoa, le pidió que presentara su renuncia porque la titular de la ASE se había quejado con el entonces gobernador de que la UTE buscaba revisar y auditar a la Auditoría Superior del Estado.
Pineda Prado afirmó que no solo los políticos han hecho que Sinaloa esté como está el día de hoy, sino también las personas técnicas que no hacen bien su trabajo y solapan la corrupción, como es la titular de la ASE.
No es solo mover de cargos a políticos, sino el que venga y el que llegue si quiere hacer bien las cosas tiene que revisar bien los lugares técnicos, quiénes están trabajando para el pueblo de Sinaloa y quienes lo están haciendo para los intereses de políticos corruptos de los partidos políticos.
Mencionó que el día 20 de octubre de 2025, luego de concluir un evento sobre la defensa de las mujeres en el Poder Legislativo, la presidenta de la Junta de Coordinación Política, Teresa Guerra Ochoa, le pidió que quedara al final del evento para hablar con ella.
La hoy exfuncionaria pidió una explicación porque consideraba que había hecho su trabajo e incluso el Pleno del Congreso del Estado la había reelegido en agosto, pero la diputada explicó que la auditora se había quejado con el entonces gobernador Rubén Rocha Moya de unos lineamiento que había propuesto para revisar la ASE.
Nosotros, le dijo, como diputados no vamos a contradecir al gobernador, aunque sabía que trabajaba bien y el currículo tenía, pero que no debía hacer las cosas difíciles y presentara su renuncia, sino iban a buscar algo para removerla.
Finalmente la funcionaria fue removida el primero de abril de 2026 al inicio del actual en una sesión extraordinaria.
“Es triste, pero pues yo elegí no ser cómplice de la corrupción”, afirmó la exfuncionaria.





