Mexicanos Primero señala que el abandono escolar es el principal problema
En Sinaloa el 68 por ciento de los estudiantes que entran a la primaria no llegan a la universidad, advierte Mexicanos Primero, por lo que el reto de las autoridades escolares es lograr la permanencia de los alumnos en las escuelas.
La organización señaló que en el estado el problema no es la cobertura educativa porque prácticamente el 100 por ciento puede ingresar a una escuela, sino el abandono escolar.
De acuerdo con un estudio realizado por Mexicanos Primero Sinaloa, tomando como referencia a los estudiantes que ingresaron a primaria en el ciclo escolar 2007-2008, de cada 100 alumnos, solo 32 terminaron una licenciatura y el resto abandonó sus estudios en secundaria o prepa.
El documento señala que el abandono escolar en primaria es prácticamente inexistente, pero este fenómeno se incrementa de manera sostenida a lo largo de la trayectoria educativa.
En secundaria, la tasa de abandono alcanza niveles superiores al 3 por ciento anual y en educación media superior se sitúa en promedio en 11.4 por ciento lo que “confirma que la educación media superior constituye el principal punto de quiebre de las trayectorias escolares en Sinaloa, en consonancia con las tendencias observadas a nivel nacional”.
En el ciclo escolar 2020-2021, durante la pandemia de COVID-19, en educación media superior en Sinaloa la tasa de abandono escolar alcanzó 16.3 por ciento, por encima del promedio nacional de 11.6 por ciento.
De acuerdo con el estudio, en primaria la cobertura se mantiene universal, con valores cercanos al 100 por ciento; y en secundaria, la cobertura es de 94 por ciento, lo que sugiere que el acceso a la educación obligatoria básica no constituye el principal punto de tensión del sistema estatal.
La directora de Mexicanos Primero Sinaloa, Nuria Alejandra González Elizalde, mencionó que las autoridades educativas no solo deben centrarse en cuántos estudiantes logran entrar a la escuela, sino en sostener sus trayectorias y garantizar su permanencia.
“Durante muchos años el esfuerzo estuvo puesto en ampliar el acceso, y eso era necesario, pero hoy el reto cambió, ya no se trata solamente que niñas, niños, adolescentes y jóvenes entren a la escuela, sino que puedan permanecer y concluir sus trayectorias educativas, por eso partimos de una idea muy sencilla no basta que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes entren a la escuela, lo importante es que permanezcan en ella, hoy la pregunta ya no es si logran entrar al sistema sino qué está pasado con sus trayectorias una vez que ya están dentro del sistema”, indicó.
Mencionó que abandonar los estudios no es una decisión que se tome de un momento a otro, sino que se trata de un proceso acumulativo que empieza mucho antes de que el estudiante deje la escuela.
“Es en la educación media superior donde el problema se vuelve crítico, esto nos permite entender algo fundamental, que el abandono aumenta conforme avanza la trayectoria educativa”, expresó.
Abundó que las estadísticas oficiales no desagregan las causas específicas del abandono, pero la evidencia revisada permite interpretar este comportamiento como el resultado de la acumulación progresiva de factores económicos, sociales, escolares, institucionales y socioemocionales.
Señaló que el abandono no empieza el día en que un estudiante deja de asistir, empieza antes, con señales pequeñas que muchas veces no se detectan o no se atienden a tiempo, por eso no puede explicarse como una decisión individual, sino como el resultado de procesos acumulativos y de condiciones que el Estado y las instituciones deben prevenir y atender.
Mencionó que el abandono escolar “se trata de un problema público porque refleja condiciones sociales, económicas, familiares, comunitarias, escolares e institucionales que debilitan las trayectorias educativas hasta interrumpirlas, además, afecta con mayor fuerza a quienes viven en situación de vulnerabilidad y profundiza aún más desigualdades preexistentes”.
Detalló que las autoridades educativas deben priorizar la atención del abandono escolar en la agenda pública, implementar un sistema de alerta temprana para detectar riesgos antes de que las trayectorias se rompan, asignar recursos focalizados para apoyar la permanencia, especialmente en media superior y desarrollar estrategias intersectoriales que atiendan las causas estructurales del abandono, más allá del ámbito escolar.
“Hoy tenemos evidencia para saber dónde se rompe la trayectoria, lo que falta es actuar, cada estudiante que abandona la escuela no es una cifra más es una trayectoria que no se logró sostener, el reto para Sinaloa no es solo abrir la puerta, sino lograr que quienes entran puedan quedarse, atender el abandono escolar requiere de acciones preventivas, articuladas y sostenidas, no basta con reaccionar cuando el estudiante ya dejó la escuela, se trata de identificar riesgos a tiempo, intervenir de manera oportuna y garantizar trayectorias educativas completas”, manifestó.
El informe menciona que las cifras que presentan no solo son estadísticas, sino una señal de alerta estructural, porque cada punto porcentual representa miles de trayectorias que se fracturan y oportunidades de desarrollo que el estado no logró sostener.
Artículo publicado el 19 de abril de 2026 en la edición 1212 del semanario Ríodoce.







