La directora de la Oficina de las Américas de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Jimena Reyes, afirmó que el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ofrece una lectura correcta del problema en México y permite identificar patrones, cadenas de mando y posibles responsabilidades en niveles altos, de acuerdo con Proceso.
La representante de la ONU Señaló que el principal problema es la impunidad, ya que las investigaciones suelen detenerse en los autores materiales y no alcanzan a los mandos superiores.
La FIDH recordó que impulsó la activación del artículo 34 de la convención, lo que llevó al comité a plantear llevar el caso de México a la Asamblea General de la ONU por posibles crímenes de lesa humanidad.
Sobre la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum, Reyes dijo que entiende las reacciones, pero subrayó que el objetivo del comité es mejorar la respuesta del Estado ante una crisis de más de 132 mil personas desaparecidas.
Aclaró que el derecho internacional establece que las desapariciones forzadas pueden involucrar a actores no estatales cuando existe apoyo o tolerancia del Estado, y que pueden constituir crímenes de lesa humanidad.





