Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán el viernes y amenazó con que “se intensificarán y se ampliarán” después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las conversaciones para poner fin a la guerra iban bien y dio más tiempo a Teherán para abrir el estrecho de Ormuz, aunque no ha habido señales de que la República Islámica vaya a ceder, de acuerdo con Proceso.
Con los mercados bursátiles tambaleándose y las repercusiones económicas de la guerra extendiéndose mucho más allá de Oriente Medio, Trump enfrenta una creciente presión para poner fin al férreo control de Irán sobre el estrecho, una vía navegable estratégica por la que normalmente pasa una quinta parte del petróleo mundial.
Washington ha ofrecido a Teherán una propuesta de 15 puntos para un alto el fuego que incluye que renuncie al control del estrecho, pero al mismo tiempo ordenó el envío de miles de tropas adicionales a la región, posiblemente como preparación para un intento militar para arrebatar el control de la vía navegable a Irán.
Ante la inminencia del plazo fijado por Trump para que Irán abra el estrecho, tras el cual había amenazado con destruir las plantas energéticas del país, el mandatario amplió el jueves la fecha límite al 6 de abril y señaló que las conversaciones para poner fin al conflicto iban “muy bien”. Teherán, por su parte, sostiene que no participa en negociación alguna.







